Cinco opciones para disfrutar durante el verano en el Museo Arte Tigre

Cinco opciones para disfrutar durante el verano en el Museo Arte Tigre

El tradicional museo ubicado junto al río ofrece exposiciones de artistas clásicos y contemporáneos en disciplinas como litografía, serigrafía, esculturas, fotografías y arte abstracto.

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Durante todo el verano, el Museo de Arte Tigre (MAT) se presenta como una alternativa clásica para que los vecinos y visitantes puedan disfrutar de obras y exposiciones para todos los gustos. En su imponente edificio a orillas del río, el público podrá descubrir trabajos de gráfica contemporánea, con la muestras “Tinta y papel” de Adriana Cimino Torres y “Margen Sur” de Guillermo Mac Loughlin. Además, habrá escultura moderna a través de las exhibiciones “Formas constructivas” de Naum Knop y “Un mundo en armonía”, de Mariano Pagés y “Microrrelatos”, una exposición de la colección del MAT.

Con esta amplia oferta, se encontrarán en las salas diversos materiales en litografía, serigrafía, esculturas, fotografías y arte abstracto. Los vecinos de Tigre podrán visitar las muestras con entrada libre y gratuita en el museo, ubicado en Paseo Victorica 972, de miércoles a viernes de 9 a 19 horas, sábados, domingos y feriados de 12 a 19 horas, hasta abril del próximo año.

Nombre central en la historia de la moderna escultura figurativa del siglo veinte, Mariano Pagés hizo de la figura humana una constante, a través de una amplia gama de materiales, como la piedra, la madera, la cerámica y el bronce. Maestro en todas las técnicas, especialmente en la talla directa, el artista manejó con solvencia distintas escalas, desde una pequeña escultura hasta grandes murales y monumentos. “Un mundo en armonía” permite una aproximación a la brillante obra del escultor.

“Formas constructivas” reúne un conjunto de obras del escultor argentino Naum Knop que permiten ver, a través del uso de variadas estrategias estéticas, una reflexión plástica sobre el cuerpo humano y las materias de la naturaleza. La figura humana le permite desarrollar una investigación amplia de las formas y el movimiento en del espacio. Figuras sentadas, reclinadas, en marcha, ondulantes, en vuelo o agrupadas, son tipologías que reitera en distintas oportunidades.

En la serie “Blanco y negro”, que presenta Adriana Cimino Torres, lo que predomina es la sensación de algo terriblemente poderoso que impacta en nuestra retina. La profundidad de los negros y su extremo contraste con el blanco, recuerda a cuando miramos fijo al sol, nos enceguece y al cerrar los ojos vemos los tonos invertidos. Como una post imagen, un signo, que en sus líneas netas y aterciopeladas funciona como un mantra, como un instrumento mental para ver más allá de lo visible.

“Geometría sensible”, fue el nombre que el crítico argentino Aldo Pellegrini le diera a una tendencia de comienzo de los años sesenta, donde la geometría salía del rigor adquirido en los años del Arte Concreto (1944-1952) y jugaba no solo con las formas ideales sino con las texturas, los colores matizados, las líneas trazadas a mano alzada. Con la serigrafía como técnica que permite la mezcla, el collage, y una serie de variaciones casi infinitas partiendo de un patrón, Guillermo Mac Loughlin juega a una combinatoria que se torna narrativa al reflejar al barrio de La Boca con la arrogancia metálica de sus puentes y la bruma lechosa de sus aguas urbanas.

Por último “Microrrelatos” permite leer cada ejemplar de la colección del museo como un universo en sí mismo, que se relaciona o no con las demás del conjunto. Cada ejemplar cuenta una historia propia, un microrrelato, si se compara con lo que la colección entera puede contar.

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