“Estoy empezando a disfrutar el teatro”

“Estoy empezando a disfrutar el teatro”

Sebastián Presta llega a Zona Norte con "Entre ella y yo", la obra que protagoniza junto a Soledad García y en la que un test de embarazo dispara un mundo de situaciones. El alcance internacional de "Préstico" y el recuerdo del Martín Fierro.

Compartir

Con un largo recorrido en la trastienda de la televisión, Sebastián Presta empezó a ser una cara cada vez más conocida en Kitsch, el segmento de Duro de Domar que realizaba el humorista Sebastián Wainrach. Con el tiempo, esa cara adquirió voz, y voto, y fue ganando espacio en el mismo programa hasta mutar en “Préstico”, el segmento que trascendió la pantalla, se viralizó en millones de reproducciones y, vueltas de la vida mediante, lo volvió a vincular con el oficio de actor de teatro en “Entre ella y yo”

La obra en cuestión surgió luego de la temporada de “Bruto”, en la que Presta llevó al teatro las secuencias que trascendieron la pantalla televisiva, como “La abuela cocainómana”, “El doctor prejuicio” o “El primo de Coco Sily”. Cuando ya pensaba en nuevos personajes y situaciones, un llamado de Pablo Mir, guionista del Préstico, le mostró una obra con un test de embarazo como disparador. “No pensé que iba a engancharme tanto –reconoce el actor en diálogo con El Argentino ZN-. No tengo hijos y por el momento no está en los planes, pero la leí, me cagué de risa, me emocioné y acá estamos”, agrega.

La historia –coprotagonizada por Soledad García, su compañera en Préstico- cuenta la historia de una pareja que, luego de una relación de dos años y ante una situación de atraso, se hacen un test de embarazo, en el que afloran las sensaciones. No sólo cómo lo viven ellos, sino también la mujer una vez avanzado el embarazo, el hombre ya padre de una hija adolescente y otros personajes que se van sumando, siempre personificados por Presta y García. “La escena que más me emociona es la que yo hago de madre de Soledad. Entro y la gente se caga de risa, hasta que empieza el diálogo y ya no se ríen tanto”, señala el actor. La gira comenzó en Paraguay con un éxito total y este fin de semana visita el Centro Cultural San Isidro (domingo a las 21.30) y el Teatro Niní Marshall (lunes a las 20).

-¿Fue difícil pasar del esquema de sketches a hacer una obra de  texto?

-Lo tomé como un desafío, pero me di cuenta que era más un mambo personal. Pensaba que la gente quería ver mis sketches, esos personajes que ya conoce, pero me fui dando cuenta que la gente sabe de qué se trata. La respuesta del público es genial y yo estoy empezando a disfrutar el teatro.

-¿Cuándo fuiste consciente del alcance de Préstico?

-Nunca fui consciente, y me sigue sorprendiendo, porque hacíamos sketches en un programa de aire, sólo eso. Y me fueron llamando de Barcelona, México, el otro día un tipo de Los Ángeles me mandó un video del primo de Coco Sily… La gente se prendió muchísimo, a tal punto que me dieron un Martín Fierro, cosa que, realmente, no me esperaba en mi puta vida.

-¿Alguna vez tuviste problemas por el contenido?

-Una vez sola pasó grabamos algo que no salió al aire: era Zombie Legrand, una conductora que se comía a los entrevistados arriba de la mesa. Me estuvieron maquillando cuatro horas, quedó genial, pero nos dijeron que no lo podían mandar y en un punto lo entendí porque era fuerte. Con la abuela cocainómana, íbamos a las 11 y pico de la noche, pero después los pibes lo veían a la tarde, en cualquier momento, y no sé si era el mejor ejemplo.

-En mayo de 2016, durante la premiación del Martín Fierro, hiciste referencia a los despidos, fundamentalmente en los medios. ¿Cómo ves el panorama a casi dos años del fin de “Duro de Domar”?

-Mientras hacíamos “Duro…” sentía que había mucho laburo, muchos realizadores, se producían muchas cosas. Y lo que pasó, y es lo que dije durante la entrega, es que de repente veía que empezaba a mermar. No sé por qué hay menos laburo, ni por qué el gobierno no puede subsidiar, pero no sólo pasa en la tele, claro, en el resto de los medios, hay fábricas que cierran…

-¿Dónde situás al Martín Fierro en tu carrera?

-Tengo momentos. Estuvo siete meses en un ropero, y hace poco lo saqué. Me parece lindo. Me siento merecedor, porque laburé muchísimo con los sketches, no salieron de casualidad, pero también estaba ternado con Diego Capusotto y Migue Granados… ¡No sé cómo no se lo dieron a Diego Capusotto, que es mucho mejor comediante que yo! Con el tiempo lo empecé a querer, porque es un premio al esfuerzo y ahora está en la sala.

Dejar una respuesta