Kapanga: “Estamos tocando un punto artístico que no hubiéramos imaginado”

Kapanga: “Estamos tocando un punto artístico que no hubiéramos imaginado”

El grupo de Quilmes se presenta el viernes en el Centro Cultural San Isidro en su formato “Spectáculum”, en el que revisan canciones ocultas y no tanto de su discografía: “Es la primera vez que el público nos va a escuchar en butacas”, dice Martín “Mono” Fabio, cantante de la banda, que en su último disco apostó por la independencia y disfruta a pleno de este presente sin ataduras.

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“Ya van casi dos años sin canciones nuevas, y eso para nosotros es mucho tiempo. Podríamos habernos quedado cómodos, esperando que nos contraten, pero decidimos encarar un nuevo desafío”. En diálogo con El Argentino ZN, Martín “Mono” Fabio, ofrece una de las explicaciones posibles para “Spectáculum, un show con respaldo”, la nueva propuesta del grupo de Quilmes que encara la recta final del 2017 lleno de ideas. Es que luego del volantazo que significó la aventura discográfica de “Motormúsica” (primer álbum editado en forma independiente luego de dos décadas de trayectoria), Kapanga redobla la apuesta y se prueba otro traje, sin perder la esencia pero esquivando los caminos sencillos al éxito.

En “Spectáculum…” –que ya giró por Córdoba, Rosario y Provincia de Buenos Aires y este vierens llega al Centro Cultural San Isidro- el público asiste en familia, escucha sentado cómodamente en butacas y presta atención a los matices que ofrece una banda, que se corre un poco del agite constante que supone el nutrido grandes éxitos de su colección discográfica. Organizado en tres actos, el show propone nuevas versiones, rarezas y temas rescatados del arcón kapanguero, además de cuerdas y brasses para reforzar la propuesta musical.

-¿Cómo aparece la idea del show?

-Mi hijo, que acaba de cumplir dieciséis años, un día se puso a escuchar la discografía de Kapanga y se detuvo en canciones que estaban fuera de mi radar. Yo no soy de escuchar mucho mis discos, y me hizo volver a canciones que están buenísimas, con arreglos de cuerdas, con músicos invitados. Me preguntó si alguna vez habíamos tocado eso, que estaría bueno que lo hagamos, y quedó dando vueltas. Después vimos a los Divididos en el Gran Rex y me terminé de convencer.

-¿Por qué era este el momento para hacerlo?

-Surgió como algo impensado, y por lo tanto no hay nada programado, ni demasiadas razones. ¿Por qué no ahora, si es cuando tenemos ganas? Lo laburamos mucho para llevarlo a escena, porque es una propuesta artística diferente a la que venimos ofreciendo en este tiempo, aunque obviamente se mantiene la escencia kapanguera.

-¿Cómo fue la experiencia luego de los primeros primeros conciertos?

-Vimos chicos con sus padres comiendo pochoclo, como si estuvieran en el cine. Ahí nos cayó la ficha que estamos grandes, capaz esos padres nos venían a ver a los veinte, la vida los llevó por otro lado, formaron su familia y ahora vienen con los pibes al show. Es para disfrutar en familia, me permite invitar a mis tías de setenta y pico. Además, tocamos en lugares hermosos, teatros de principio de siglo, que quizás de otra manera ni nosotros ni el público hubiéramos pisado jamás.

-¿Y desde el rol de cantante y frontman?

-Es como si toda la vida hubiera cantado en salas de este tipo. Lo veo más romántico, más intimo, un lugar al que el público asiste como espectador, canta algunas canciones, mira las luces, nos miramos a los ojos. No hay pantallas y se genera una clima muy especial, siento que estamos tocando un punto artístico que no hubiéramos imaginado.

-En este marco de cambios, ¿sale finalmente este año el libro de Kapanga?

-Es la idea, vamos a ver si llegamos, aunque lo venimos pateando hace tiempo… Empezó hace siete años gracias a un amigo quilmeño, Cuchi Pratt, melómano total que fue el primero que pasó “El mono relojero” en la radio. Nos juntamos, fuimos armando cositas, testimonios de colegas, periodistas, productores, público. Es mitad autorizada y mitad no, lo que lo hace cien por ciento Kapanga.

-¿Qué balance hacen de su último disco, “Motormúsica”, el primero editado de manera independiente en más de veinte años de carrera?

-Para mí es evolución y crecimiento. Si escuchás el primer disco, que es el más exitoso, no sé si es el mejor. Siento que fuimos logrando calidad de audio, identidad musical, y, siempre respetando nuestro ADN nos fuimos un poco más por el lado de la canción. Ya no hay tanta mezcla dentro de un tema. Y sí, es la primera apuesta de forma independiente y nos mandamos, una vez terminado el contrato, nos dimos cuenta que teníamos toda la estructura: el estudio, la producción, la prensa, sólo nos faltaba el sello. Tengo 48 años, cumplí un montón de sueños, pero si no te la jugas no ganás nunca, y nos jugamos un pleno que nos salió bien.

-Kapanga presenta “Spectáculum” el viernes 17 de noviembre a las 21 en el Centro Cultural San Isidro (Av. Libertador 16138). 

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