La vuelta de los escraches: convocan a uno en el country donde...

La vuelta de los escraches: convocan a uno en el country donde Patti cumple prisión domiciliaria

La cita es el próximo 8 de noviembre, frente al barrio privado donde pasa sus días el genocida doblemente condenado a perpetua y ex intendente de Escobar. Patti obtuvo el beneficio de continuar su pena en su casa pese a las advertencias sobre su carácter de simulador. Así, retorna una práctica que se instaló en los ’90 para dar batalla a la impunidad.

Compartir

“Cuando hay impunidad, hay escrache”. Con ese lema, desde la agrupación Hijos de Zárate, Campana y Escobar convocan a reflotar ese tipo de manifestación que proliferó contra los represores libres en los ’90, en este caso para repudiar la prisión domiciliaria concedida al genocida doblemente condenado a prisión perpetua y ex intendente de Escobar, Luis Abelardo Patti. La cita es el próximo 8 de noviembre a las 18 en Colectora Oeste Puente Septiembre, frente al country donde el represor pasa sus días.

La movida será en la entrada del country Septiembre, en Belén de Escobar, donde el ex policía cumple la prisión en el domicilio de su esposa, la escribana Elizabeth Ferraro Mansur. “Históricamente hemos exigido cárcel común, efectiva y perpetua, y en estos tiempos políticos la Justicia nos da genocidas beneficiados en country”, cuestionaron mediante un comunicado los miembros de HIJOS seccional Escobar-Campana-Zárate.

“Patti el gran simulador tuvo el beneficio de domiciliaria. Enfrentamos un enorme retroceso Judicial”, advirtieron desde la agrupación convocante. La iniciativa fue organizada luego de que el juez federal de Rosario Omar Paulucci le concediera el beneficio de la prisión domiciliaria al genocida, que se concretó el 26 de septiembre pasado.

Paulucci otorgó la domiciliaria al represor al considerar que padece una discapacidad hace años que resulta en un trato degradante e inhumano en la cárcel. Pero Patti, de 66 años y condenado a perpetua en dos causas en 2011 y 2016, está detenido en el Hospital Penitenciario Central de Ezeiza con asistencia médica permanente. Según consignó Página 12, en su causa no hay ningún informe del Cuerpo Médico Forense que indique que tiene que ir a su casa ni ser internado. Lo mismo sucede con los informes de peritos de querellas y Ministerio Público Fiscal. Todos sostienen que “no tiene afectación ni dolencia alguna que requiera algún tipo de internación” y es un gran simulador.

De hecho, el fiscal general de Rosario a cargo de las causas por delitos de lesa humanidad, Adolfo Villatte, denunció que el represor “se encontraba en condiciones de cumplir su detención en un establecimiento carcelario”, en base a la información aportada por peritos médicos que el juez ignoró. “No había motivos para que Patti cumpliera su condena en su domicilio. Los peritajes que aportamos a la causa y le entregamos al juez sostienen que se encontraba en buenos condiciones de salud”, dijo a la agencia Télam. Y aseguró que el ex jefe comunal de Escobar actuó con “un alto grado de simulación” para logar que Paulucci le concediera la domiciliaria. Villate apeló la medida ante la Cámara de Casación Federal y la apelación aún está en trámite.

Los escraches contra represores de la última dictadura se instalaron como modalidad de reclamo de la mano de HIJOS en los ’90, ante la impunidad reinante. Tras la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y a partir de la reapertura de los juicios por crímenes de lesa humanidad, la práctica dejó de estar vigente. Pero retornó a fines del año pasado, ante los retrocesos en el proceso de memoria, verdad y justicia y para denunciar la oleada de prisiones domiciliaras concedidas a genocidas condenados.

En noviembre de 2016, por caso, el grupo Emergente organizó un escrache en Belgrano contra el represor Santiago Omar Riveros, condenado a 25 años por secuestro y asesinato de 105 personas y bajo prisión domiciliaria.

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta