Campo de Mayo: comienza el juicio a dos represores de “El Campito”

Campo de Mayo: comienza el juicio a dos represores de “El Campito”

Uno está acusado de haber participado en el ataque a una familia en Villa Adelina en 1977, donde fue asesinado un hombre y secuestradas su pareja –embarazada y aún desaparecida- y su hija de tres años. Al otro se le imputa el secuestro, las torturas y el homicidio del ex diputado Diego Muniz Barreto y la tentativa de homicidio de uno de sus colaboradores.

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El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de San Martín comenzará a juzgar por crímenes de lesa humanidad este martes a dos ex militares que durante la última dictadura cívico-militar se desempeñaron en la Guarnición Militar de Campo de Mayo, en el centro clandestino de detención conocido como “El Campito”. El juicio empieza tras la acumulación de dos causas que tramitaron por separado.

Los acusados son el entonces teniente primero de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral, Eduardo Alfonso, de 69 años, y el ex capitán del departamento de inteligencia del Comando de Institutos Militares, Rafael Félix López Fader, de 72. El debate estará a cargo de las juezas Marta Milloc y Marcela Rodríguez y del juez Diego Barroetaveña. Intervendrá el fiscal general ante ese tribunal, Marcelo García Berro, según informó el Ministerio Público Fiscal.

Alfonso estuvo prófugo durante varios años y está acusado de los homicidios calificados de Antonio García y Beatriz Recchia, de la privación ilegítima de la libertad cometida por abuso funcional y de los tormentos agravados a la mujer y de la privación ilegítima de la libertad de la hija de ambos, Juliana Inés García, quien al momento de los hechos tenía tres años. La imputación también incluye el delito de allanamiento ilegal al domicilio donde vivía la familia. Todo ocurrió en la madrugada del 12 de enero de 1977 en la casa de las víctimas, en Villa Adelina, partido de San Isidro.

Según consta en el requerimiento de elevación a juicio formulado por los fiscales Miguel Blanco García Ordas y Hugo Alfredo Bogetti, el grupo represivo “irrumpió violentamente” y “se produjo un enfrentamiento armado entre un grupo de personas pertenecientes a las fuerzas armadas y los ocupantes de la vivienda en el que perdió la vida Domingo Antonio García” y fueron secuestrados Recchia -que transitaba un avanzado embarazo- y la niña.

Tras el operativo, García fue inhumado como NN en el cementerio de Boulogne, mientras que Recchia -quien continúa desaparecida- fue trasladada a “El Campito”, donde fue vista con vida al menos por dos sobrevivientes. En ese lugar dio a luz a una niña, quien fue apropiada y permaneció desaparecida hasta 2009, cuando se convirtió en la nieta restituida número 97. Su hermana mayor, entonces de tres años, fue entregada horas después del operativo a su abuela materna por el personal de la comisaría de Villa Adelina.

En tanto, López Fader –detenido en marzo de 2016- llega al juicio acusado de la privación ilegal de la libertad agravada, la aplicación de tormentos agravados y el homicidio del ex diputado Diego Muniz Barreto y por los mismos delitos y la tentativa de homicidio contra su colaborador, Juan José Fernández, en una sucesión de hechos que ocurrieron entre febrero y marzo de 1977.

De acuerdo al informe del MPF, las dos víctimas estaban secuestradas en “El Campito” desde el 18 de febrero de ese año. El 6 de marzo fueron sacadas por un grupo de represores con el objeto de asesinarlas. Diego Muniz Barreto y Juan José Fernández fueron adormecidos y luego subidos a un auto que fue arrojado al Río Paraná. Muniz Barreto murió ahogado, pero la dosis inyectada a Fernández no llegó a dormirlo, aunque él simuló estarlo. Así, logró escapar del auto y sobrevivir. Luego fue hallado por la policía, a quienes contó que había sufrido un accidente para evitar caer nuevamente en las manos de quienes lo habían secuestrado, torturado e intentaron matarlo. La justicia lo condenó por el “homicidio culposo”. Fernández declaró lo que había ocurrido realmente ante un escribano en Argentina y luego se exilió en Europa, donde murió años más tarde.

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