¿Donde está Santiago? El pedido de la Fernández Fierro que indignó al...

¿Donde está Santiago? El pedido de la Fernández Fierro que indignó al Centro Cultural Munro

Un día después de la multitudinaria marcha a Plaza de Mayo, la reconocida orquesta se presentó con entrada gratuita en un evento organizado por el Municipio de Vicente López. “Queremos que aparezca Santiago Maldonado”, pidieron desde el escenario y la mitad del público se retiró a los gritos e insultando. La tristeza de los músicos y la insólita explicación de un funcionario.

Compartir
La Fernández Fierro, un modelo de autogestión. Foto: Yoko Grafías.

El Centro Cultural Munro estaba colmado el sábado por la noche. El histórico edificio, otrora Cine Teatro Astral y reformado para recibir diferentes manifestaciones artísticas, latía al ritmo de la Orquesta Típica Fernández Fierro en una nueva edición del Ciclo Munro Tango, el encuentro organizado por la Secretaría de Cultura de Vicente López. El director de la orquesta, reconocida por su funcionamiento autogestivo, lanzó el mismo reclamo que una multitud había mutiplicado por plazas de todo el país la tarde del viernes: “Queremos que aparezca Santiago Maldonado”. De inmediato, la mitad del público se levantó de sus asientos, y entre gritos e insultos, abandonó la sala, ante la perplejidad de los músicos y el resto de los asistentes.

El hecho fue publicado por el Ministro, como se conoce al bandoneonista de la orquesta, en su Facebook personal. Consultado por El Argentino ZN, el músico resume sus sensaciones a un día y medio de los hechos. “La sensación que me queda es el miedo. No estoy enojado ni con Munro, ni con Vicente López, sino que temo que sea una proyección, como una pequeña radiografía. No cuestionamos lo que vota cada persona, ni a quienes nos gobiernan. No dijimos más que cinco palabras, ‘Queremos que aparezca Santiago Maldonado’, y la reacción fue violenta e inmediata”, recuerda el músico.

Las palabras fueron dichas al final de un show gratuito, que el grupo venía desarrollando dentro de los carriles normales. Cuando el director de la orquesta pidió por Santiago, a 24 horas de la multitudinaria manifestación a Plaza de Mayo, la mitad del público, casi toda gente mayor, estalló. Se levantó de la butaca y de forma violenta y a los gritos increpó a los  músicos y al público que no compartía su indignación, antes de abandonar la sala. “Que ustedes rompieron todo y lo tenemos que pagar, que por qué no piden por Julio López. Justo lo que se instala desde un  tipo discurso”, cuenta el músico y “Es muy difícil generar un pensamiento crítico, sobre todo en la gente mayor. Yo siempre creí que uno crece boludo y con el tiempo mejora, pero veo que no siempre es así”, analiza.

La gota que colmó el vaso de la perplejidad fue el comentario de un funcionario de la Secretaría de Cultura de Vicente López -municipio gobernado por Jorge Macri-, a quien el Ministro prefiere no nombrar y al que intenta justificar por el nerviosismo para pilotear la situación. “Se nos acercó y nos dijo que él no estaba a favor ni en contra. Entiendo que quiso decir que no estaba ni con nosotros ni con el público que se retiró, pero es una barbaridad. Hablamos de cosas humanas acá, del pedido de justicia por una desaparición forzada. Es como decir ‘no estoy a favor ni en contra de los femicidios’”, analiza el músico.

En relación a la “politización del hecho”, otro de los temas que se pretendió instalar respecto a la desaparición de Santiago, el Ministro dejó en claro su postura. “No hicimos un comentario partidario, sí un comentario político. Somos 15 en la orquesta y no pensamos todos de la misma manera, salvo en cuestiones como los Derechos Humanos. Ahí sí estamos todos de acuerdo”, se planta el músico y recuerda las manifestaciones del colectivo Cultura Unida, como cuando pidieron la renuncia del entonces ministro de cultura de la ciudad, Darío Lopérfido, por sus dichos negacionistas sobre la última dictadura cívico-militar.

El Ministro no pudo dormir la noche del concierto en Munro. Con los sentimientos a flor de piel, publicó el comunicado en su Facebook personal, y a medida que pasan las horas, el miedo es la sensación que lo acompaa. “Más que bronca, siento tristeza y miedo. Bronca sentí el viernes a la noche, haciendo zapping en los canales y viendo cómo los medios mostraban su mirada de la marcha. Lo otro me dio mucha tristeza, y va más allá del macrismo. Si se llega a hacer un plebiscito a ver si vuelven los centros clandestinos de detención, ¿seguro que elegimos que no? Por eso, confío en que haya sido un hecho aislado e irracional provocado por un estado de efervescencia causado por los medios”.

Dejar una respuesta