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Comenzó el juicio a los agentes del COT y la bonaerense por la golpiza al repatidor

Héctor Eusebio Sosa, con un largo prontuario de abusos policiales, y Gustavo Castillo atacaron a un repartidor de harina luego de una discusión de tránsito en octubre pasado en Tigre. Luego de eludir un nuevo intento de postergación, el juicio empezó esta tarde en el cuestionado tribunal N° 3 de San Isidro.

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Sosa sostiene del cuello al repartidor atacado.

Después de la postergación de principios de mes, y eludiendo una nueva maniobra de parte de los acusados evitar el juicio, comenzó en el Tribunal Oral Criminal (TOC) 3 de San Isidro el juicio a Héctor Eusebio Sosa –agente del Centro de Operaciones Tigre (COT)- y a Gustavo Castillo, oficial de la bonaerense por la agresión al repartidor de harina José Ojeda.

Sosa –con un largo prontuario en violencia institucional y de género- y Castillo golpearon a Ojeda en Benavidez, partido de Tigre, luego de una discusión de tránsito. Compañeros del repartidor, empleados de la estación de servicio y un joven que filmó el video que se viralizó en las redes, fueron algunos de los testigos que salvaron a Ojeda de la muerte, fueron intimidados y demorados por los propios agentes, y se presentaron a testimoniar hoy en San Isidro.

La defensa de Ojeda está a cargo de la abogada María del Carmen Verdú, fundadora de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), una referencia a la hora de denunciar casos de gatillo fácil y violencia insititucional. Desde el organismo, celebraron la solidaridad de clase de los testigos y la valentía de denunciar a los uniformados.

Según pudo averiguar El Argentino ZN, la jornada comenzó con más de dos horas de demora ya que Castillo, en una estrategia similar a la utilizada por Sosa a principios de agosto, pidió un cambio de defensa para postergar el juicio. Tanto Verdú, como el fiscal que instruye en la causa, objetaron la moción y el juez rechazó el pedido.

Familiares de víctimas de gatillo fácil, como Sabina Sotelo, -madre del Frente Vital asesinado por Sosa en 1999-, y organismos de derechos humanos se acercaron a los tribunales de San Isidro en un día muy especial para todas las víctimas de la violencia institucional, ya que en diferentes puntos del país se llevó a cabo la tercera Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil.

La vigilia en el TOC 3 de San Isidro. Foto: AnRed

Este martes será el turno de los alegatos, y el juez determinará si dicta sentencia o llama a un cuarto intermedio. Desde CORREPI, confían en que, si no declarado culpable, tanto Sosa como Castillo salgan esposados de los tribunales de San Isidro. “Vamos a solicitar el máximo de la pena posible para el delito por el que llegan a juicio, que es el de 10 años de prisión efectiva, pero además vamos a pedir que se extraigan testimonios y se investigue la privación ilegal de la libertad, la falsificación de instrumento público y el incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos”, expresó Verdú al sitio AnRed.

El prontuario de Sosa y la desconfianza en el TOC N° 3

El hecho por el que será juzgado Sosa, junto al sargento Castillo, ocurrió el 13 de octubre del año pasado, en una estación de servicio de Benavidez, y el video filmado por un vecino se viralizó por las redes sociales. José Ojeda, un repartidor de harinas, le pidió a Sosa que corriera su móvil para poder cumplir su trabajo. Los agentes se negaron y luego de una discusión, golpearon salvajemente al trabajador quebrándole una pierna. Además, Ojeda fue detenido junto a tres compañeros que intentaron defenderlo por “resistencia a la autoridad”.

Por entonces, El Argentino ZN dio a conocer el historial asesino de Sosa, que tiene en su haber el fusilamiento de tres jóvenes entre 1999 y 2006 quedando siempre absuelto. Su primera víctima fue el “Frente” Vital, a quien mató mientras estaba debajo de la mesa después de haber dicho “No tiren que me entrego”. La Nochebuena de 2006 mató a Jonathan Lorenzo, de 19 años, y a Jorge Andrés Martínez, de 24, quienes iban en moto. Sosa los empezó a perseguir con su patrullero. Tiró con su arma y la de su compañero, Jonathan recibió tres disparos en la espalda y Jorge otros tres en la nuca.

Además de absolver a Sosa por el asesinato del Frente, el mismo tribunal  N°3 fue el que falló en los asesinatos de Mariano Witis y Darío Riquelme, otro caso emblemático en la lucha contra la violencia policial e institucional. También absolvió en 2004 al sargento Norberto Idelmo Gallo por el fusilamiento de Gustavo “Guchi” Luna en Don Torcuato, y un año después absolvió al policía que disparó en Villa Loyola y mató a la nena Florencia Ramírez, entre otros casos.

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