Tras el cierre de Pepsico, importan papas fritas de Chile

Tras el cierre de Pepsico, importan papas fritas de Chile

Así lo denunciaron los trabajadores de la multinacional que dejó a 600 familias en la calle tras el cierre de su planta en Florida. "Es una estafa y una burla al pueblo argentino", señalaron. Esta mañana marchan a los Tribunales de San Isidro para reclamar contra el pedido de desalojo de la fábrica, que podría terminar en represión.

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Mientras organizaban la marcha que estaba mañana realizaban a los Tribunales de San Isidro, los trabajadores de la planta de Florida Oeste de PepsiCo Snacks denunciaron que mientras la multinacional justifica el cierre de la fábrica por “problemas de logística”, comenzaron a llegar paquetes de papas fritas Lays importadas desde Chile.

“Nos llegaron cientos de denuncias de comerciantes y de consumidores que compraron las papas Lays con la leyenda ‘Hecho en Chile'”, señaló el delegado de PepsiCo Snacks, Camilo Mones. Y agregó: “Dijeron que tenían problemas de logística y que por eso dejaban a 600 familias en la calle y ahora resulta que traen papas fritas terminadas desde Chile cuando hay una planta en perfectas condiciones para producir en Florida, a 2 kilómetros de la Capital Federal”.

Mones calificó el hecho como una “estafa y burla a todo el pueblo” y señalo que “debería ser motivo suficiente para que la Justicia o el gobierno obligue a este monopolio a terminar con el lock out y reabrir la planta de manera inmediata”. Y agregó: “Con esto se hace evidente que se trata de una gran mentira, que no les alcanza con la producción de Mar del Plata y su plan es reabrir PepsiCo en Florida pero con trabajadores precarios”.

Esta mañana, desde las 9, los trabajadores de PepsiCo se movilizaban a los Tribunales de San Isidro, en Ituzaingó 340, para denunciar esta situación y exigir que se retire la orden de desalojo que pidió el fiscal contra ellos.

El lunes, los trabajadores se reunieron con la jueza Andrea Rodriguez Mentasty, del Juzgado N° 3 de Garantías, quien “se negó a otorgar las mínimas garantías de que no llevará adelante un desalojo violento pese a que se le informó que en la fábrica había trabajadoras y obreros que no pensaban abandonar su lucha por las amenazas de represión”, informaron los trabajadores en un comunicado.

Los abogados de los trabajadores, en tanto, explicaron que la empresa se encuentra en un estado de “ilegalidad”, luego de “haber incurrido en el delito de lock out ofensivo al cerrar la planta previo a la apertura del Procedimiento Preventivo de Crisis”. Así lo denunciaron en los propios Juzgados Federales de San Isidro. Producto de esto los trabajadores de PepsiCo solicitaron la incompetencia de la Jueza Rodriguez Mentasty que no debería seguir con el caso ni ejecutar una orden de desalojo en estas circunstancias.

Según los trabajadores, la situación es mucho más “alevosa” se se tiene en cuenta que el pedido de desalojo que realizó la multinacional se basa en “un supuesto peligro de contaminación” que tendría la planta. “Es decir que la empresa aduce su propia infracción a la ley al mantener una planta supuestamente contaminante para justificar el uso de la fuerza contra los trabajadores”, señalaron los abogados.

 

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