Mujer, pobre y analfabeta: la historia de Ely, acusada de un crimen que no cometió

Elisabet Rasguido tiene 27 años, tres niños pequeños y una pulsera en el tobillo que la monitorea. La acusan de apuñalar a un hombre en un barrio de Malvinas Argentinas. Pero el procedimiento está plagado de irregularidades. Una historia de desigualdad, frente a un Estado ausente y una Justicia machista y discriminadora. Mirá el video.

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Elisabet Rasguido, más conocida como Ely, tiene 27 años, tres niños pequeños y una pulsera en el tobillo que la monitorea. Es el cascabel de una Justicia que discrimina e intenta corregir a fuerza de patriarcado. Desde diciembre de 2016 la joven está en libertad condicional, a la espera de un juicio por un crimen que no cometió: la acusan de haber apuñalado a un hombre en plena vía pública en un barrio humilde de la localidad de Tierras Altas, Malvinas Argentinas, donde vive su madre.

Ely es mujer, es pobre y no sabe leer ni escribir. Según denuncia su familia y la organización Furia Feminista, la acusaron por su apodo, “Chucky”. “Los testigos señalaron a una joven con ese apodo, pero en el barrio hay cuatro chicas con ese apodo, incluyendo a Ely. Los testigos dicen que esa mujer Chucky y otro pibe salieron de una casa de dos pisos, con rejas negras y un auto estacionado en la puerta para apuñalar a este hombre. Pero ella hacía dos años que no vivía en ese barrio, donde sí vive su mamá, pero a unas cuadras de donde ocurrió el hecho, y en una casa de chapa y cartón”, relató Carolina Abregú, militante de Furia Feminista, quien viene siguiendo el caso de Ely desde el año pasado, cuando la joven permanecía detenida en el Destacamento de San Martín, donde también estuvo encarcelada Higui.

Ely está acusada, desde entonces, de homicidio simple en grado de tentativa, en una causa que lleva adelante la UFI descentralizada N° 22 de Malvinas Argentinas. En diciembre de 2016, gracias a varias movilizaciones de su familia y organizaciones feministas, Ely obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria, pero va camino a un juicio en el que, además, no habrá juicio por jurados. “Tiene una abogada de oficio, que lleva mil causas y que no puede atender el caso con más detenimiento. Los testigos que pueden acreditar que ella no estaba en el lugar donde ocurrió el hecho, fueron citados una sola vez y nunca más”, agrega Abregú en diálogo con El Argentino ZN. Y agrega: “Ely va a una condena por algo que no hizo. Ni siquiera hubo reconstrucción del hecho”.

Desde hace dos semanas, Furia Feminista consiguió una voluntaria que le está enseñando a leer y escribir. “De otro modo -dicen-, Ely no puede defenderse”.

Conocé más sobre el caso de Ely Rasguido en el video que realizaron Belén Grosso y Sebastián Pani: una historia de pobreza y desigualdad, frente a un Estado ausente y una Justicia machista y discriminadora.

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