Detuvieron al presunto jefe de la barra de Colegiales

Detuvieron al presunto jefe de la barra de Colegiales

Luciano “Tuerto Fazio” fue capturado en una casa de Villa Martelli, acusado de amenazar a directivos del club y robar el libro de socios. En su prontuario, tiene una causa por robo a camiones de caudales y en 2014 estuvo preso por tirotearse con la policía. La historia reciente de una barra atravesada por la política del distrito.

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El "Tuerto" Fazio, durante el sepelio del Loco Pocho. Foto: Mariano Espinosa

Luciano “Tuerto” Fazio, señalado como jefe de la barra brava de Colegiales, fue detenido esta tarde por la Policía Bonaerense en el marco de una causa en la que es acusado del delito de “amenazas y extorsión” contra directivos de la entidad de la localidad de Munro.

El “Tuerto” había sido denunciado el pasado 17 de mayo por Juan Manuel Lugones, el titular de la Aprevide (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte) y según uno de los investigadores del caso, al sujeto “se lo había acusado de sustraer el libro de socios del club, con el fin de utilizar la información de ese documento y concretar varias amenazas a dirigentes e hinchas de la entidad”.

Respecto al procedimiento, Lugones señaló que en su dependencia están “para ayudar a los dirigentes que se animan a pelear con los barras. Junto a los buenos policías y los buenos fiscales podemos terminar con el cáncer del fútbol que son las barras bravas”, destacó el funcionario bonaerense, luego de una semana polémica de su área, una más, esta vez marcada por los incidentes en la cancha de Almirante Brown y las idas y vueltas por la presencia del público de Boca en el cotejo ante Aldosivi en Mar del Plata.

La detención del líder de la barra de Colegiales fue concretada en las últimas horas por efectivos del Gabinete de Prevención de las Comisarías Vicente López Cuarta y Sexta en una casa de la calle Malaver al 4000, de la localidad de Villa Martelli. Fazio, quien en julio de 2014 se tiroteó con la policía desde un auto robado y cuenta con antecedentes por robo a mano armada, quedó a disposición de la Unidad Funcional de Investigaciones (UFI) Oeste, a cargo del fiscal Gaston Larramendi y el juez de Garantías Jorge Costa, ambos del Departamento Judicial de San Isidro.

La interna de la barra de Colegiales estalló en octubre e 2013 cuando se cobró la vida de Fernando “Loco Pocho” Morales, su jefe histórico. En un marco de disputa electoral, Morales, vinculado a sectores kirchneristas, fue asesinado de seis disparos en la puerta del conventillo en el que vivía. Por el crimen fueron detenidos  Martín “El Negro” Cabrera y Alejandro Harry Aranda, ex laderos del Loco Pocho y vinculados a César Torres, el secretario de  gobierno de Jorge Macri.

El funeral del Loco Pocho recorrió las calles de Munro, pasó por el estadio Libertarios Unidos, el Cementerio de Olivos y la Municipalidad, donde hubo incidentes con la policía. “El Pocho no quería que esté el PRO en la hinchada. Los que lo mataron estaban con César Torres”, reveló a este diario un barra identificado como Luis, en noviembre de 2014, cuando se realizó una muestra fotográfica en homenaje a la caravana que despidió al líder.

Desde entonces, la tribuna del Tricolor continuó siendo espacio de disputa, y en los últimos cotejos disputados en Munro, llamó la atención la ausencia de banderas y barras en los paraavalanchas. A partir de la detención del “Tuerto” Fazio, se abre un nuevo capítulo en esta historia que continuará el proximo sábado a las 15.30, cuando el Tricolor reciba a Riestra.

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