Compartir

Roberto Goldschmidt es profesor en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnicos (ISFDyT) N° 140 de de la localidad de General Pacheco, Tigre. Es el titular de Práctica Profesional en el último año de la Tecnicatura Superior en Gestión Ambiental y Salud. El año pasado, como programa de la materia, les propuso a sus alumnos que crearan un plan de manejo para una posible reserva en el partido de zona norte. Cuando vio el trabajo terminado, lo impresionó y le interesó: los estudiantes habían propuesto la creación de una Reserva Natural Municipal en la ribera este del Canal Aliviador del río Reconquista -cerca de la desembocadura con el río Luján- y frente al complejo Marinas Golf, en Rincón de Millberg. “Les dije si querían dejar pasar las vacaciones y esperar hasta marzo para llevarlo a la municipalidad y ver si se podía trasladar a otro nivel”, cuenta Goldschmidt a El Argentino ZN. Durante los últimos meses mantuvieron diferentes reuniones con organizaciones ambientales y también con el legislativo de la comuna para avanzar con el objetivo. Y el último viernes 2 de junio, presentaron oficialmente el proyecto en la fundación 9,37 Sudestada.

La conferencia nació de la conformación del Consejo Ambiental de Tigre: una reunión de ONGs ambientales y vecinos de otras reservas naturales que se juntan cada quince días y aportan ideas para los proyectos de todos. “Un poco como profesor se me fue yendo de las manos. El bosquejo creció y tomó forma hasta que se convirtió en algo real”, dice Goldschmidt. Antes de la presentación al público, el docente y los alumnos -ya recibidos- habían avanzado con el proyecto: a principios de 2017, mantuvieron reuniones con concejales del bloque del Frente para la Victoria y de Cambiemos, y también hablaron con la subsecretaria de Gestión Ambiental municipal, Leticia Villalba. Además, el 19 de abril consiguieron dejar el expediente en la mesa de entrada de la comuna. Y no sólo buscaron las vías legislativas: crearon una petición en change.org para que hombres y mujeres firmen virtualmente y pidan por la aprobación del proyecto.

Goldschmidt -como docente coordinador- y los alumnos Guadalupe Almeyda, Martha Biondi, Yamila Franco, Ayelen Gómez, Julia Petracca, Sara Reales y Agustín Valdemoros llevaron a cabo el plan de creación de la reserva. Todos son de Tigre y conocieron el predio sobre el que estructuraron el proyecto. Es un terreno de 21 hectáreas abandonado y sólo tiene un camino interno sin asfaltar con construcciones precarias. “La mayor parte de la zona se encuentra cubierta de vegetación y existen diferentes especies de aves, anfibios y roedores que habitan el lugar, lo que lo hace propicio para la creación de la Reserva”, explican los integrantes del ISFDyT N° 140 en el esquema de manejo que redactaron. Pero esa tierra, según la partida catastral, pertenece a la Armada Argentina. Aunque eso no significaría un problema, debido a que hace diez años, el Ministerio de Defensa de la Nación y la Administración de Parques Nacionales firmaron un convenio en el que determinaron que las Fuerzas Armadas podían relevar predios en su dominio para que fueran conservados y declarados como reservas naturales. Uno de los ejemplos fue la creación del área natural del partido de Morón.

“Si no fuera creada la Reserva Natural, en un futuro no muy lejano, este predio será utilizado para crear centro comerciales o barrios cerrados perdiéndose una importante oportunidad para la mejora de la calidad de vida de los habitantes de Tigre”, advierten en el documento.

“Tigre, a pesar de lo que la gente cree, no es un municipio tan verde debido a que todo lo verde es privado”.

De esa manera, concuerdan en cuáles son los objetivos que persiguen con la instauración del área verde urbana: “Proteger un sector de la planicie de inundación; proteger la flora y fauna autóctona; ser un instrumento de educación ambiental para alumnos y habitantes del municipio; ser el primer contacto con la naturaleza para gran parte de la población; brindar talleres y cursos relacionados con lo natural y ser un lugar de formación de lazos humanos; disminuir el déficit de espacios verdes públicos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en general y de Tigre en particular”.

“Tigre, a pesar de lo que la gente cree, no es un municipio tan verde debido a que todo lo verde es privado. Los espacios naturales públicos son ínfimos, casi tanto como el acceso a la costa”, dice Goldschmidt. Y remarca otras funciones que cumpliría la reserva: educacional, recreativa, ampliaría la oferta turística nacional. “Una persona que sale de la oficina para almorzar puede ir a despejarse un rato -concluye el profesor- Tenemos el proyecto y el plan de manejo terminado, tenemos el lugar, tenemos las ganas. Nosotros entregamos la carpeta y eso que imaginamos ya se puede poner en funcionamiento. Sólo falta la decisión y la aprobación”.

Dejar una respuesta