Seis años de cárcel para el Comisario Papa, encubridor de ladrones en...

Seis años de cárcel para el Comisario Papa, encubridor de ladrones en San Isidro

Está acusado de encubrir a una banda de ex policías que en 2011 asaltó a un empresario del juego. Por entonces, Papa tenía 11 comisarías del distrito a su cargo. Las escuchas telefónicas demostraron que les pasaba información a los autores del robo sobre los avances de la investigación, buscando favorecerlos. El ex comisario llegó libre al juicio, pero quedó detenido tras la sentencia.

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Foto: Clarín (Juan Manuel Foglia)

Días después de los allanamientos a jefaturas departamentales y comisarías de San Martín y Pilar sospechadas de participar de redes de tráfico de drogas, otro caso de un policía involucrado en los delitos que debería investigar resuena en Zona Norte. Esta vez en San Isidro, donde un ex jefe policial fue condenado a seis años de cárcel por haber encubierto a una banda de ex agentes que en 2011 asaltó a un empresario del juego cuando llegaba a su casa.

Se trata del comisario inspector Raúl Papa, quien llegó libre al juicio y tras ser condenado a seis años de prisión quedó detenido por haber encubierto a ex policías delincuentes. Según informó la agencia Télam, el Tribunal Oral Criminal (TOC) 6 de San Isidro -integrado por los jueces María Angélica Etcheverry, Débora Ramírez y Federico Tuya- condenó a Papa por el delito de “encubrimiento doblemente agravado por tratarse de un funcionario público y por ser consecuencia de un hecho especialmente grave”.

Además de Papa, fueron condenados otros dos imputados: el policía exonerado Alejandro Agustín Peyrot, que recibió una condena de diez años de cárcel como “coautor” en el robo al empresario, y Diego Romero, quien era novio de una sobrina de la víctima y para la Justicia actuó de “entregador”, por lo que recibió una pena de nueve años. Romero fue detenido en la sala de audiencias al igual que Papa, mientras que a Peyrot se lo mandó a arrestar porque no asistió a la lectura del veredicto.

Al momento de ser imputado, hace eis años, Papa era la máxima autoridad policial de 11 comisarías de la zona norte del conurbano y ahora está exonerado de la fuerza. Según la investigación del fiscal de instrucción de San Isidro que en su momento logró su detención, Papa tenía vínculos con al menos un integrante de una banda de ex policías que en 2011 asaltaron al empresario Jorge Pereyra, por entonces de 70 años.

Entre el material probatorio reunido en la causa hay escuchas telefónicas en las que Papa habla con Eduardo Vivas, un ex policía bonaerense exonerado en 2007, acerca de todo lo que estaba investigando la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) y la fiscalía sobre el asalto a Pereyra. “En el escritorio de mi oficina tengo lo que me mandaron que están investigando. Están en bolas”, dice Papa en una de las escuchas, que muestran el accionar del ex jefe policial para ayudar a los responsables del asalto al empresario.

En otro tramo del diálogo, Papa le dice a Vivas que los investigadores de la DDI están sobrecargados de trabajo porque para la época en la que ocurrió este hecho tenían que mandar parte del personal a colaborar con la investigación del caso Candela Sol Rodríguez (11), la niña asesinada en la localidad de Hurlingham.

El robo al empresario Pereyra fue cometido alrededor de la 1 de la madrugada del 5 de agosto de 2011 en su casa de Tomkinson al 3300, en San Isidro, cuando volvía de cenar e ingresaba su Mercedes Benz al garaje de su vivienda. Tres delincuentes irrumpieron detrás de él en otro Mercedes Benz y lo amenazaron, pero el empresario se quedó encerrado dentro del auto porque tenía los vidrios semiblindados.

Los ladrones lograron destrozar una de las ventanillas a culatazos y finalmente Pereyra bajó del vehículo: les entregó un anillo y unos 6.000 pesos en efectivo que tenía encima. El asalto fue observado desde la casa y por circuito interno de video por la esposa del empresario, quien se asomó por una ventana y efectuó seis balazos con un revólver Magnum .357 que tenía registrado.

Al escuchar los tiros los policías-ladrones intentaron escapar, pero un hijo de Pereyra que se acercó hasta su casa paterna porque tenía una llamada perdida de su madre advirtió el asalto y embistió el auto de los ladrones, dos de los cuales fueron luego detenidos por gendarmes.

Los dos asaltantes que fueron apresados en aquel momento cerca del lugar del hecho ya fueron condenados por el TOC 1 de San Isidro a 15 años de prisión, mientras que Vivas, el ex policía que hablaba con Papa, tiene una condena de 12 años de prisión en el TOC 4.

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