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“Justicia por nuestras pibas, ¡basta de femicidios!”: marcha a los tribunales de San Martín

Organizaciones de mujeres marchan desde los Tribunales hasta la Comisaría 1ra. Denuncian que en el distrito con más femicidios de la Provincia siempre hay policías implicados. El caso Araceli Fulles y Melina Romero. Elaboran un protocolo de búsqueda ante nuevos casos de jóvenes desaparecidas.

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Mientras en Ciudad de Buenos Aires la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres mantienen un acampe en la puerta del Consejo Nacional de las Mujeres, en el partido de San Martín, donde las organizaciones sociales, políticas y feministas se organizaron para buscar casa por casa a Araceli Fulles, realizan esta mañana un escrache en los Tribunales, desde donde marcharán hasta la comisaría 1ra para denunciar la responsabilidad de la Justicia y de la Policía en los femicidios.

“Vemos que en el caso de Araceli, como en el de Melina Romero que también ocurrió aquí en San Martín, y en varios otros casos de pibas desaparecidas, abusadas y asesinadas, siempre hay policías implicados y la Justicia siempre actúa en favor de los femicidas”, señaló a El Argentino ZN Maru Castro, de Mala Junta de ese distrito.

La marcha se comenzó a las 10 en la puerta de los Tribunales de San Martín, en Ricardo Bakbín 1753 (ruta 8), bajo el lema “Justicia por nuestras pibas. ¡Basta de femicidios!”, y es convocada por agrupaciones de mujeres del distrito, que marcharán luego hasta la comisaría 1ra, ubicada en pleno centro de San Martín, pero sin banderas políticas.

Araceli Fulles, de 22 años, fue hallada muerta hace una semana después de una búsqueda infructuosa de casi un mes. Su cuerpo apareció nada menos que en una casa de José León Suárez donde la policía ya había allanado con anterioridad, lo que llevó al desplazamiento de por lo menos tres efectivos, allegados a varios de los detenidos. La familia de la joven, en tanto, denunció y cuestionó durante casi toda la búsqueda el accionar de la fiscal Graciela López Pereyra, y de la Policía. “La Policía no quiere encontrarla”, advertía horas antes Marcelo Fulles, hermano de la joven. “Es algo obvio que no la quieren encontrar, porque ya saben quién la tiene”, alertaba. “Tenemos trabas con la fiscal porque no quiere trabajar con nadie. No acepta ayuda”, se quejaba por su parte Ricardo Fulles, papá de Araceli, sobre el desempeño de la fiscal.

Por esa razón, explica Castro, con las organizaciones que articularon la búsqueda de Araceli, entre ellas el Movimiento Evita, el Partido Comunista, el Colectivo Ni Una Menos local, el Comité por la liberación de Milagro Sala, la comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia de San Martín, entre otros, vienen trabajando en una mesa en la que están articulando acciones y elaborando un protocolo de actuación para salir a buscar a chicas que resulten desaparecidas. “Pensamos que no nos podemos quedar sólo con la búsqueda que hace la Justicia y la Policía, ya no confiamos. Estamos armando este protocolo de búsqueda más feminista, menos discriminadora”, destacó Maru Castro.

Se refiere, por caso, al prejuicio machista y patriarcal con la que la Policía y la Justicia inicia la búsqueda de una piba de barrio una vez que se denuncia su desaparición. Casos en los que se priorizan hipótesis como “se fue de gira, ya va a volver”, o donde se difunde que se trata de jóvenes a quienes les gusta “la noche”, el alcohol o las drogas.

Ese es, por caso, el punto en común entre las desapariciones, abusos y crímenes tanto de Araceli como de Melina Romero, ambos ocurridos en San Martín, el distrito con las peores estadísticas de femicidios de la Provincia de Buenos Aires. Por el asesinato de Melina, ocurrido en agosto 2014, los tres acusados fueron beneficiados en febrero por la fiscal de la causa que decidió no llavarlos a juicio. La única imputada es Melody, de 17 años, amiga de Melina y única testigo del crimen que amenaza con terminar impune. El cuerpo de Melina apareció un mes después de su desaparición a orillas de un arroyo cerca del predio de la Ceamse de José León Suárez.

El lunes 1° de mayo, al cumplirse un mes de la desaparición de Araceli, se realizó una multitudinaria marcha con velas y vestidos de negro. Fue, por caso, una de las tantas movilizaciones convocada por la familia de la joven. “Prohibido olvidar” y “perpetua para estos asesinos” fueron algunas de las consignas.

El Estado es responsable.

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