Polémico llamado de la Iglesia en Pilar: pide reconciliación entre víctimas y...

Polémico llamado de la Iglesia en Pilar: pide reconciliación entre víctimas y represores

La asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se reúne desde ayer en la casa de retiros El Cenáculo-La Montonera. Escucharán el relato de familiares de desaparecidos, como de Graciela Fernández Meijide, pero también de militares y genocidas. El rechazo de Abuelas, Madres y organismos de Derechos Humanos.

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La asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se reúne desde ayer en Pilar en busca de una “reconciliación” entre familiares de víctimas del terrorismo de Estado y los militares represores. El polémico llamado, al que se invitó a personalidades como Graciela Fernández Meijide, quien integró la Conadep y tiene un hijo desaparecido, provocó numerosas críticas de organismos de Derechos Humanos.

“Nos hemos acostumbrado a una cultura del enfrentamiento, la violencia y la anomia, que nos debilita como Nación”, señaló anoche el presidente de la CEA, monseñor José María Arancedo, durante la homilía que inauguró la asamblea plenaria número 113, que se realizará toda la semana en se reunirá en la casa de retiros El Cenáculo-La Montonera. Allí, los obispos de todo el país escucharán “testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias de este período marcado por la violencia en distintos ámbitos de la sociedad”. Sobre este insólito llamado a la “reconciliación”, dijo que la Iglesia busca promover una “cultura del encuentro”.

Fernández Meijide, que fue invitada, confirmó que asistirá pero dejó en claro que no puede existir reconciliación alguna con los represores. “Rechazo a toda posibilidad de reconciliación mientras no exista la más mínima demostración de conciencia del daño que provocó la otra parte”, señaló a Página 12. Y agregó: “Ellos (el Episcopado) aceptaron y dijeron que solo están recogiendo testimonios, que les va a llevar como un año”.

Los obispos contaron que esta conferencia será sólo una primera etapa de su búsqueda de reconciliación. “Esta primera etapa se limitará exclusivamente a la escucha de algunos testimonios y no al intercambio entre participantes. Se ha invitado a un número acotado de personas para contar sus experiencias con un tiempo”, señalaron.

Mientras tanto, Abuelas, Madres y Familiares de desaparecidos rechazaron de plano la iniciativa. “No hay diálogo posible con quienes secuestraron, torturaron y desaparecieron a nuestros hijos e hijas; con quienes niegan información sobre su destino final; con quienes saben dónde están los más de 300 nietos y nietas que aún son esclavos de la mentira y, a 40 años de su apropiación, continúan viviendo bajo una identidad falsa”, respondieron desde Abuelas de Plaza de Mayo.

“Estamos cansadas de tanto caminar, 40 años cumplimos, ¿y este es el regalo que nos da el Papa, en vez de abrir de una vez por todas esos archivos?”, señaló Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Y destacó que la Iglesia fue partícipe –y no sólo cómplice— del terrorismo de Estado” y exigió “basta de hipocresías y de patrañas”.

Por su parte, Graciela Lois, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, señaló: “Es ridículo el planteo de un diálogo en términos de igualdad de condiciones entre partes que claramente no las tienen. Nuestros desaparecidos fueron víctimas del terrorismo de Estado, de un Estado que estaba en manos de esta gente con la que la Iglesia nos invita a reconciliarnos”. Y agregó: “Es imposible que dialoguemos cuando nuestros reclamos de Memoria, Verdad y Justicia no fueron satisfechos”.

Carlotto, en tanto, calificó como “un disparate” la iniciativa de la Iglesia. “¿Cómo vamos a ir a dialogar? Lo que hay que hacer es cumplir con la democracia y con lo que pedimos: Verdad, Memoria y Justicia”, señaló.

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