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Un albañil denunció que le ofrecieron dinero para “quemar los ranchos” de Punta Querandí

El trabajador declaró que dos hombres quisieron darle plata a cambio de desatar un incendio en las construcciones del espacio sagrado y sitio de memoria enfrentado con el country San Benito. Una larga historia de fuego y resistencia.

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Un albañil que trabajaba en un lote a metros de la entrada del barrio cerrado San Benito de Benavídez –Tigre- denunció ante la Justicia que dos hombres le ofrecieron dinero a cambio de “quemar los ranchos” de Punta Querandí, el espacio arqueológico y de memoria que es blanco de una larga disputa entre vecinos y militantes que defienden su historia versus vecinos del country que pretende avanzar sobre esas tierras. Según consta en la denuncia, tras ofrecer plata para incendiar el lugar los dos hombres habían ingresado a San Benito.

“Dos masculinos me contaron que tenían problemas con los ‘Querandí’, ya que estaban ocupando un espacio ilegal y por ello no podían hacer construcciones referentes al country San Benito. En ese momento uno de ellos me dijo ‘usted fíjese cuando ellos no estén, yo le doy unos mangos y usted les quema los ranchos que hay ahí’”, relató el trabajador de la construcción, quien se presentó espontáneamente ante una representante del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Buenos Aires en Benavídez.

El hecho ocurrió los primeros días de marzo (pero fue denunciado un mes más tarde), cuando el albañil –cuya identidad se preserva- trabajaba en un predio familiar cercano al country. Por las noches permanecía allí, porque su vivienda quedaba demasiado alejada como para retornar a diario. Así, un miércoles pasadas las 20 se acercaron dos hombres a preguntarle qué hacía en ese lugar y, tras conversar un rato, le habrían ofrecido plata a cambio de desatar el incendio.

“Me sorprendió y hasta me asustó, por lo que le informé que de ninguna manera haría algo similar. Y este sujeto continuó ‘piénselo que la semana que viene nos damos una vuelta’. Posteriormente ambos masculinos se retiraron del lugar”, narró el trabajador, y agregó que vio a los dos ingresar a San Benito, a pie, por el acceso de la guardia. Luego, no volvió a verlos.

La denuncia se inscribe en la larga batalla que dan los habitantes y defensores de Punta Querandí contra la empresa Eidico, presidida por Jorge O’Reilly y constructora de San Benito. La puja incluyó el cierre de calles y el intento de bloquear la navegación de un canal, apuntando a aislar el territorio que supo ser sagrado para los pueblos originarios de la zona. La disputa ya se tradujo en hechos de violencia, como la destrucción de una casa de oración de pueblos originarios en Punta Querandí, en septiembre del año pasado.

En tanto, el fuego como arma de desplazamiento tampoco es una modalidad original en la avanzada empresarial e inmobiliaria en áreas isleñas de Zona Norte. En agosto de 2016, por caso, la cooperativa de junqueros Isla Esperanza -que resiste ante el avance del emprendimiento inmobiliario Colony Park- denunció el incendio intencional de su galpón.

Y la práctica databa de mucho antes. Cuando Colony comenzó las obras, en 2008, unas veinte familias vivían en los arroyos Anguilas y La Paloma, en la Primera Sección del Delta del Paraná. Pero fueron arrasadas. “Nos quemaron los ranchos como lo hacían con los indios”, comparó por entonces uno de los junqueros, embarcado en una lucha contra la avanzada inmobiliaria, tal como sus pares de Punta Querandí.

La denuncia del albañil: 

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