Abusos policiales en Vicente López: el llamado de alerta de una mamá

Abusos policiales en Vicente López: el llamado de alerta de una mamá

Detenciones por “portación de rostro”, pedidos de identificación sin motivo, adolescentes obligados a retirarse de las plazas y otros episodios de violencia institucional dirigidos a jóvenes en el distrito de Jorge Macri. El desesperado mensaje de una vecina y madre de Vicente López, que insta a los adultos a organizarse “para que esta persecución se detenga”.

Compartir
Un trapito detenido en Munro, en noviembre de 2016.

Una vecina de Vicente López recurrió a las redes sociales para dar cuenta de una situación apremiante que viven los jóvenes en general en el distrito ante el acoso de las fuerzas de seguridad. Y contó el caso de su hijo, que es demorado “hasta cuatro veces por día” y “lleva el DNI hasta cuando sale a la puerta de casa (literalmente)”.

“El acoso es tal, que fui a la comisaría a quejarme. Se amparan diciendo que es una medida preventiva. Entonces, estamos todos bajo sospecha, les digo. Cuando mi hijo sale, les tengo más miedo a ustedes que a los chorros, en Martelli jamás le han robado, en cambio ustedes lo persiguen por portación de rostro”, escribió Leticia Walther, para darle difusión a prácticas de violencia institucional cada vez más naturalizadas en la zona.

“En Villa Martelli, los jóvenes están viviendo un verdadero estado de sitio y se sienten desprotegidos e impotentes ante la situación. Como mamá también. Quizás quienes no tengan un hijo adolescente no se den cuenta de la gravedad de lo que está ocurriendo. No tenemos que dejarlos solos, como adultos tenemos que organizarnos para que esta persecución se detenga”, planteó, en un llamado de alerta que se suma a la seguidilla de episodios represivos en distintos puntos del país y que a nivel local registró casos emblemáticos como los cacheos ilegales en la costa, la persecución a militantes o las detenciones violentas a trabajadores en la vía pública.

El texto completo publicado por la mamá de un adolescente en Vicente López:

“Nahuel cursa el secundario nocturno en la Escuela Media N° 5 de Munro. Con una excelente iniciativa, la escuela organizó una clase abierta para analizar la cuestión de la represión a los docentes el domingo, cuando intentaban armar el Aula Itinerante. El encuentro estuvo coordinado por Adriana Taboada, de la Comisión de la Memoria de Zona Norte.

La mayoría de lxs chicxs desconocía lo que había sucedido, lo que dio lugar a hablar sobre el papel de los medios y el derecho a la información. Se les contó que el Protocolo de actuación policial de 2016 nunca había sido sancionado y por lo tanto, estaba vigente el de 2011, se les expusieron las diferencias entre uno y otro. Los chicos contaron las situaciones de acoso policial que viven a diario en Vicente López, tanto por la brigada como por la policía local.

Un chico contó que sin motivo le habían dado un culetazo en la cabeza haciéndolo sangrar. Los chicos decían, cuando se les exponían sus derechos: “Si les decís eso, te cagan a palos”. La verdad es que presentaban una situación sin salida.

Me pasa con mi hijo, que es detenido hasta cuatro veces por día. Lleva el DNI hasta cuando sale a la puerta de casa (literalmente). El acoso es tal, que fui a la comisaría a quejarme. Se amparan diciendo que es una medida preventiva. Entonces, estamos todos bajo sospecha, les digo. Cuando mi hijo sale, les tengo más miedo a ustedes que a los chorros, en Martelli jamás le han robado, en cambio ustedes lo persiguen por portación de rostro. Un vecino que estaba esperando para hacer un trámite, me explica que la policía tiene derecho a pedir documento para averiguación de antecedentes. Es una discusión sin destino.

Al día siguiente, salgo a la puerta de casa y veo que hay un patrullero de la policía local, pidiéndole a Nahuel y a un amigo los DNI, los dos estaban conversando en un banco de la plaza de la esquina. Me acerco y con buenos modales (porque si los desafío tengo miedo que Nahuel me imite y termine golpeado) les pregunto cuál era el problema. La misma respuesta: prevención. La misma discusión. Tenemos potestad para hacerlo. También tenés la obligación de identificarte y no tenés puesta tu identificación, tu compañero tampoco. Pónganse la identificación y seguimos conversando. Entonces deciden irse.

Ese mismo día por la tarde siete motos detienen, a Nahuel y a sus amigxs en la esquina de casa. Me entero después. A dos que estaban sentados conversando en la plaza, le dicen que no pueden estar ahí.

En Villa Martelli, los jóvenes están viviendo un verdadero estado de sitio y se sienten desprotegidos e impotentes ante la situación. Como mamá también. Quizás quienes no tengan un hijo adolescente no se den cuenta de la gravedad de lo que está ocurriendo. No tenemos que dejarlos solos, como adultos tenemos que organizarnos para que esta persecución se detenga.”

Dejar una respuesta