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“20 años de libertad”. Con ese título entre el realismo mágico y la declaración de principios, Iwánido prepara su show del sábado 8 en el Bar en Vivo de Palermo. Con dos décadas surfeadas entre el grunge y el punk, con separaciones y cambios de formación en el medio, “libertad” es la palabra que mejor representa a la banda. Lo que no es poco. “Tiene que ver con la libertad de expresarse, con hacer lo que a uno le gusta. En las letras ponemos mucho énfasis en la autorrealización como forma de vida, sin importar a qué te dediques. Y eso es algo que se ve cada vez más seguido”, cuenta Juan Deverill cantante y guitarrista en diálogo con El Argentino ZN.

Veinte años, que pesan casi como veinte siglos, se cumplen de aquellos primeros ensayos entre Martínez y Olivos. Un tiempo en el que conceptos como discográficas, disquerías y Napster compartían los últimos instantes de convivencia pacífica. En ese contexto surge el entonces trío Iwánido, con una promoción a pulmón, bien noventas. “Armábamos recitales, volantes, gráfica y en esa época se nos conoció bastante en los graffitis callejeros y en las agendas de los diarios”, recuerda el cantante.

Como fruto de esa base forjada a pulmón, aparecieron Jorge Álvarez, el mítico productor de Mandioca y gestor cultural clave en la segunda mitad del siglo XX, y Universal, discográfica de punta, para editar en 1999, su álbum debut, “No tóxico”. “Sin perder el camino de la autogestión, probamos un rato lo que es estar en una compañía. Usábamos una oficina para armar las fechas, giramos a la costa con Massacre y presentamos el disco en Tower Records”, cuenta Juan, casi como una pintura de época.

La crisis del país y la crisis de las discográficas coincidieron y para el disco siguiente  -“Húmedo y profundo”, 2004- todo había cambiado. “Nos costó volver a empezar”, reconoce el cantante. En 2007 editaron “Acelerador” y en 20015 llegó “Duermo con el sol”, publicado en forma conjunta con Mareos, un grupo de Montevideo con el que se hermanaron en el camino del rock. En una modalidad conocida como split y a modo de un disco doble, cada banda  editó su propio material, versionó una canción de sus colegas y se entregó a un arte colectivo con un mensaje más allá de la música. “Quisimos representar la escena del Río de la Plata y plasmar la unión de las dos orillas”, cuenta el músico sobre la experiencia conjunta, que tiene una hermosa edición con el arte gráfico ácido a cargo de Sepry.

Con pasaporte al día, la banda prepara para la segunda mitad del año su segunda gira por Europa, donde tiene pactadas quince fechas en Alemania. “Hay una movida independiente, en un circuito de clubes muy organizado y un público más abierto a ver bandas nuevas, más allá del idioma. A veces te googlean a ver quién sos y otras directamente van a ver con qué se encuentran. Acá todavía no estamos tan abiertos en ese sentido”, analiza el cantante que ve con agrado el resurgir de una escena grunge que parece revitalizada.

Volviendo a anclar en el presente, la banda prepara el concierto aniversario con un espíritu festivo y revisionista. “Vamos a hacer temas de todos los discos, y con todas las formaciones. Van a estar Deniros como invitados, proyecciones, un DJ y un invitado enmascarado. Va a ser una fiesta de Iwanido y una fiesta del grunge”.

 

*Iwánido se presenta el sábado 8 de abril desde las 23 en Bar en Vivo, Niceto Vega 5702, CABA. Se reciben donaciones, sobre todo útiles escolares, para el colectivo Changos y Chinitas.

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