Cuando las clases salieron a las calles

Cuando las clases salieron a las calles

Mientras el conflicto docente sigue sin resolverse, tanto a nivel provincial como nacional, instituciones educativas de Zona Norte optaron por una medida para visibilizar y compartir con la comunidad la batalla por la educación pública. Mudaron las aulas a la vía pública, para dar la lección y reclamar al mismo tiempo.

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Los pupitres a la vereda. Instituto de Formación Docente 52, San Isidro.

Sonia Bernades es profesora y dicta un taller de escritura y oralidad en el Instituto de Formación Docente N° 52 de San Isidro. Ella y sus colegas hicieron una asamblea la semana pasada, antes del comienzo de clases. En la reunión, maestras y maestros analizaron de qué manera continuar con el reclamo que se mantiene en la provincia de Buenos Aires en el plano educativo. Hubo debate, hasta que se llegó a una decisión en conjunto: dar clases públicas. “Entre todos pensamos que nuestras alumnas y alumnos estudian para ejercer nuestra profesión. Entonces, se hacía necesario contarles lo que pedimos”, explicó Sonia a El Argentino ZN. El martes último, el director de la institución habló en la puerta de la sede de la localidad de Boulogne, frente a más de cien personas sentadas en la vereda de la calle Los Ceibos. Enseguida, con el sonido de los colectivos de fondo, los docentes comenzaron con el dictado de sus materias, atravesadas por el contenido de la problemática docente.

San Isidro no fue el único escenario de clases públicas. En el Instituto de Formación Docente N° 39 de Vicente López los profesores hicieron clases conjuntas el mismo martes. Se ubicaron en el pasillo largo que se encuentra al pasar la entrada del edificio de la esquina de Agustín Álvarez y la Avenida Maipú. Ocuparon el espacio al pie de la escalera que conduce a las aulas y proyectaron algunos videos. “El eje era el conflicto actual. Pero también hicimos referencia a los veinte años de la Carpa Blanca y los diez del asesinato del docente neuquino Carlos Fuentealba”, contó la profesora Silvia Díaz. Un día después, en la noche del miércoles, los docentes pusieron sillas en la vereda y dieron la clase fuera del edificio. La propuesta era voluntaria para los estudiantes, pero los asientos estaban todos ocupados. El único espacio que quedaba libre era un corredor para que circularan los vecinos. “Fue gratificante la participación masiva y el apoyo de alumnos y profesores que no tenían cursos ese día”, comentó Silvia.

“Los estudiantes son parte de la lucha, son docentes en formación”.

“Este año se logró que muchos estudiantes empezaran a comprender que son parte de la lucha porque son docentes en formación”, dijo el presidente del centro de estudiantes del 39, Javier Pérez, miembro de la agrupación Paulo Freire. Y agregó: “Hay una parte de la Zona Norte que realmente está dispuesta a defender los derechos que se están avasallando. Existe un clima de colaboración y unión que en estos últimos años hemos logrado para la unidad de los dos sectores”. Los alumnos pegaron afiches sobre la fachada del Instituto, intervinieron y debatieron durante la clase pública, a la par de sus docentes. Alrededor de las diez y media, todos cerraron el evento con un aplauso.

“Los alumnos y los padres apoyan a los docentes y defienden la escuela pública”, indicó Sonia. Ella es profesora también del Colegio Nacional de San Isidro. Allí hay paro y todavía no empezaron las clases. Un colega suyo, José Ferro, es profesor de Historia en el Nacional pero también es el papá de dos estudiantes del secundario. Él y otros padres convocaron a una asamblea en el mástil del centro de San Isidro a las seis de la tarde del último lunes. En el lugar, ellos mismos explicaron por qué estaban a favor del reclamo docente y dieron una clase sobre el Día de la Memoria, la historia de Fuentealba y la guerra de Malvinas. “Es necesario que la sociedad entienda que el responsable del conflicto y el que debe hacerse cargo es el Estado. Los padres estamos preocupados y apoyamos la educación pública”, resaltó José.

Noche de clases públicas en el Instituto de Formación Docente 39, Vicente López.

La modalidad de sacar el reclamo docente de las aulas a las calles también llegó al Conservatorio Juan José Castro de Martínez. Mientras el Instituto 39 de Vicente López daba las clases públicas, docentes y alumnos del colegio artístico armaron una peña en la puerta del edificio sobre la Avenida Santa Fe. Desplegaron carteles, tocaron folklore y bailaron. “Convocamos a los estudiantes y a los padres que se solidarizaron con nosotros”, contó a este medio la profesora Analía Bes. Ellos no sólo reclaman por el sueldo sino también contra los recortes en educación. “Como comunidad artística nos afecta directamente el cierre de proyectos como el de coros y orquestas infantiles y juveniles del Bicentenario”, detalló. De hecho, varios alumnos del conservatorio trabajaban como docentes en el programa y perdieron el empleo.

“Somos un grupo minoritario que tomó la iniciativa”, agregó Analía. El conjunto de docentes preparó y publicó una carta el 27 de marzo último, destinada a la comunidad educativa del conservatorio. “La provincia de Buenos Aires achicó en 16.500 millones de pesos el presupuesto educativo de 2017 en relación al de 2016, y el Gobierno Nacional incumple con una ley que lo obliga a abrir la Paritaria Nacional Docente (aunque el jueves una resolución judicial lo instó a cumplirla) y a disponer de fondos que garanticen un funcionamiento razonable del Sistema Educativo”, escribieron. Y dejaron en claro que para ellos no es sólo una cuestión de cifras y números: “Estos no son ‘errores’. Esto es un modelo de país”.

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