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Este viernes en el Tribunal Criminal N°3 de San Isidro será la audiencia preliminar del juicio al agente del Centro de Operaciones Tigre (COT), Héctor Eusebio Sosa, y al sargento de la policía bonaerense –Gustavo Leonel Castillo- por golpear salvajemente y detener a un repartidor de harina en Benavidez. Se trata, insólitamente, del mismo tribunal que en 2005 ya absolvió a Sosa por el homicidio de Víctor “Frente” Vital, de 17 años, un caso emblemático de gatillo fácil.

Pero eso no es todo. Según denunció la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), es ni más ni menos que el mismo tribunal “que absolvió en 2004 al sargento Norberto Idelmo Gallo por el fusilamiento de Gustavo ‘Guchi’ Luna, que condenó en 2005 por el asesinato de Mariano Wittis pero no por el de Riquelme, porque éste, a diferencia del Wittis, ‘era ladrón'” y en 2005 “absolvió al policía que disparó en Villa Loyola y mató a la nena Florencia Ramírez que miraba TV en su dormitorio”.

Por este motivo, y bajo el lema “El COT es impunidad y represión”, Correpi llama a una movilización para el mismo viernes a las 10 de la mañana, en el edificio ubicado en Ituzaingó 340.

El nuevo hecho por el que será juzgado Sosa, junto al sargento Castillo, ocurrió el 13 de octubre del año pasado, en una estación de servicio de Benavidez, y el video filmado por un vecino se viralizó fuerte por las redes sociales. José Ojeda, un repartidor de harina, le pidió a Sosa que corriera su móvil para poder cumplir su trabajo. Los agentes se negaron y luego de una discusión, golpearon salvajemente al trabajador quebrándole una pierna. Además, Ojeda fue detenido junto a tres compañeros que intentaron defenderlo por “resistencia a la autoridad”.

Por entonces, El Argentino ZN dio a conocer el historial asesino de Sosa, que tiene en su haber el fusilamiento de tres jóvenes entre 1999 y 2006 quedando siempre absuelto. Su primera víctima fue el “Frente” Vital, a quien mató mientras estaba debajo de la mesa después de haber dicho “No tiren que me entrego”. La Nochebuena de 2006 mató a Jonathan Lorenzo, de 19 años, y a Jorge Andrés Martínez, de 24, quienes iban en moto. Sosa los empezó a perseguir con su patrullero. Tiró con su arma y la de su compañero, Jonathan recibió tres disparos en la espalda y Jorge otros tres en la nuca.

Además de absolver a Sosa por el asesinato del Frente, el mismo tribunal  N°3 fue el que falló en los asesinatos de Mariano Witis y Darío Riquelme, otro caso emblemático en la lucha contra la violencia policial e institucional. También absolvió en 2004 al sargento Norberto Idelmo Gallo por el fusilamiento de Gustavo “Guchi” Luna en Don Torcuato, y un año después absolvió al policía que disparó en Villa Loyola y mató a la nena Florencia Ramírez, entre otros casos.

El inicio del juicio a Sosa y Castillo pone sobre la mesa la preocupación por el clima represivo de las fuerzas de seguridad en Zona Norte, que marcan un avance de la violencia policial bajo la gobernación de Cambiemos. En diciembre pasado, el COT recibió denuncias por abuso de autoridad contra tres menores, en una práctica de la que no se salvan ni los perros. Y en octubre, días después de la agresión al repartidor de harina, la CORREPI presentó por primera vez un informe sobre la situación represiva en Zona Norte en un acto en la Plaza El Talar. Allí dio cuenta de unos 400 casos de violencia institucional en la conurbano norte y oeste de los 5.000 que se registraron desde la vuelta de la democracia.

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