Un año de El Argentino ZN

Un año de El Argentino ZN

El 24 de marzo de 2016, hace un año, decidimos lanzarnos a la vida autogestiva. Veníamos golpeados por el vaciamiento brutal del Grupo 23, pero elegimos seguir. Un año después, redoblamos la apuesta. Y hoy, además de marchar por Memoria, Verdad y Justicia y gritar que son 30 mil, venimos a decir(les) gracias.

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Quienes hacemos El Argentino ZN.

¿Nacer un 24 de marzo? Nos preguntamos. Y nos respondimos que sí, que naciéramos. Que por qué no poner el punto de largada de un medio autogestivo en una fecha que nos interpela más que cualquier otra. Que por qué no, si hay tanto para decir en Zona Norte sobre este día. Tierra de obreros navales desaparecidos, de siluetazos masivos, de luchas por desempolvar memorias isleñas sobre los años de plomo. Y entonces sí, nacimos un 24 de marzo, hace un año. Ya cargábamos con una historia previa: habíamos sido un diario zonal que formaba parte de un grupo de medios vaciado de la forma más horrible. Pero desde ese día, hace un año, fuimos y somos otra cosa. Hoy, en este 24 de marzo y al grito de Son 30 mil, El Argentino ZN cumple un año de vida.

Ese día, hace un año, contamos sobre el tradicional “Siluetazo” en distintos puntos de Zona Norte, en la previa del 40º aniversario del último golpe cívico militar. Contamos sobre una de las búsquedas vigentes y latentes en la región: la del hermano apropiado en Boulogne de Flavia y Lorena Lorena Battistiol Colayago, hijas de desaparecidos y referentes en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Construimos un perfil sobre Ignacio Montoya Carlotto, el nieto de Estela: porque la primera chispa de duda que lo llevó a recuperar su identidad se encendió en San Fernando. Le dimos lugar al reclamo de los sobrevivientes del centro clandestino que funcionó en la planta de Ford en General Pacheco, que esperaban y siguen esperando el juicio a los militares y civiles responsables de 24 secuestros.

Un año después, todas esas causas siguen vigentes. Por eso en los últimos días nuestro portal autogestivo volvió a llenarse de historias memoriosas. Cascos amarillos que regresaron a lo que fue la Anguilera del astillero Astarsa, emblema de lucha de los obreros navales arrasados por la represión. Una carrera por el atleta desaparecido Miguel Sánchez en Escobar. Novedades judiciales en materia de los tan postergados y ahora obstaculizados juicios de lesa humanidad en la región. Y un largo etcétera.

En el medio, claro, todo un año. Doce meses en los que aprendimos –y seguimos aprendiendo- a construir un medio autogestivo. En los que contamos historias que circularon mucho más allá de las fronteras del Conurbano norte, como el acto de solidaridad de Santi Fretes en Pilar, al compartir sus muletas con un amigo, que llegó hasta diarios de España y Chile. Como ese acto de violencia institucional contra una mamá que le daba la teta a su bebé en una plazoleta de San Isidro, semilla de un tetazo de alcance nacional por el derecho a amamantar en cualquier parte. Como el gran orgullo de haber sido parte del esfuerzo colectivo por recuperar la casa de Héctor Oesterheld como sitio de memoria. Como la difusión de cada una de las luchas de trabajadores de Zona Norte, ante avanzadas patronales y represiones de las fuerzas de seguridad, como la que enfrentaron los obreros de RB en Martínez y, hace semanas, los de Volkswagen en Pacheco.

La lista es larga, y la seguimos escribiendo. A un año de nacer como medio autogestivo, seguimos confiando en esta forma de ejercer el periodismo. Con dificultades, con recursos que no alcanzan, con distancias demasiado amplias para ser cubiertas por unos pocos, con un temario que nos desborda día a día y hace que se nos escapen algunos temas, pese al aviso siempre presente y necesario de los vecinos y vecinas de aquí y de allá. Pero más allá de las complejidades, seguimos. Y qué mejor que reforzar el compromiso en este día.

Por eso, además de marchar por Memoria, Verdad y Justicia, además de gritar que son 30 mil y de batallar contra los retrocesos en materia de Derechos Humanos que impone la gestión actual, además de todo eso venimos a decir gracias. Sin ustedes, lectores y lectoras de Zona Norte y más allá, no podríamos seguir andando.

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