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Como en Bella Vista, Tucumán, donde nació Miguel; o como en Roma, Italia, donde nació el homenaje. Como en Berazategui -donde Miguel vivía, militaba y fue secuestrado-, Bariloche, La Plata, Buenos Aires, Mar del Plata y tantas otras ciudades. Por tercera ocasión, el partido de Escobar fue una de las sedes de La Carrera de Miguel, la competencia homenaje a Miguel Sánchez, atleta desaparecido durante la dictadura cívico militar. En esta edición, más de 1.000 personas participaron de este evento que desde 2001 se realiza en distintas ciudades del mundo para tener siempre presente las premisas de Memoria, Verdad y Justicia.

Con la Plaza de la Memoria de fondo, la largada se dispuso en Avenida Tapia de Cruz y Alberdi, junto a la comisaría en la que actuó el represor y ex intendente Luis Patti, condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, y reconocida desde 2012 como centro de detención ilegal y declarada sitio de la memoria. “Corremos por Miguel, y también por trabajo, por los docentes, por los estudiantes y contra la crisis”, dijo en su discurso el intendente, Ariel Sujarchuk, presente en la jornada junto a funcionarios municipales. Luego la multitud largó en diferentes tandas para recordar al atleta desaparecido

“Es la tercera edición de La Carrera de Miguel que se desarrolla en Escobar, pero la primera vez en la que podemos caminar y correr por el casco histórico y el centro de la ciudad”, dijo a El Argentino ZN Flavia Battistiol, directora de Derechos Humanos del municipio, coorganizador de la carrera junto a la secretaría de Cultura y Deportes y otros organismos municipales.

Miguel Benancio Sánchez nació el 6 de noviembre de 1952, décimo hijo de una familia trabajadora de Bella Vista, provincia de Tucumán. Luego de la crisis azucarera, su familia emigró hacia Buenos Aires y se instaló en Villa España, partido de Berazategui. Desde chico fue aficionado al deporte y llegó a jugar en las inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata, hasta que en 1974 se vio obligado a abandonar el fútbol por haber obtenido un puesto de trabajo en el Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Su pasión por el deporte hizo que comenzara a entrenarse en atletismo y pronto pasó a representar a la institución bancaria en esa disciplina deportiva. Finalmente se federó en el club Independiente. Dedicaba sus horas libres a un intenso entrenamiento para perfeccionar sus técnicas y llegar a ser el mejor deportista. Practicaba tres horas diarias antes y después del trabajo. Nada le impedía vivir su otra gran pasión: escribir poemas.

Esa tenacidad lo inspiró a participar en la tradicional carrera de San Silvestre, que se realiza cada 31 de diciembre en la ciudad de San Pablo. Participó en la prueba de 1977 y el periódico Gazeta de San Pablo publicó ese mismo día su poema “Para vos, atleta”. Pocos días después, a las tres y media de la mañana del 8 de enero, lo secuestraron en su domicilio y hasta hoy continúa desaparecido. En 2014, una ley declaró la fecha de su desaparición como el Día Nacional de la Memoria en el Deporte.

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