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El momento en el que ingresaban al edificio.

Militantes de las Defensorías de Género de Malvinas Argentinas, Pilar y otros distritos del conurbano bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires mantenían esta tarde tomada la sede del Consejo Nacional de las Mujeres, luego de denunciar irregularidades en la entrega de asistencia por parte del organismo a Karina Abregú, una sobreviviente de femicidio que sufrió quemaduras en el 50% de su cuerpo por parte de su ex pareja.

La historia de Karina es un caso emblemático dentro de la lucha contra la violencia machista:  su ex pareja, Gustavo Albornoz fue condenado en abril de 2016 a 11 años de prisión, condenado por tentativa de femicidio agravado en la provincia de Buenos Aires. Desde entonces, tanto Karina como su hermana Carolina Abregú son reconocidas referentes en las organizaciones feministas que ayudan a otras víctimas de violencias de género.

Según relató Carolina a El Argentino ZN, esta tarde su hermana fue reprimida por dos efectivos varones y una mujer al intentar ingresar junto a compañeras de diferentes organizaciones feministas al Consejo Nacional de las Mujeres, ubicado en avenida Entre Rìos 181 (CABA) y dirigido por Fabiana Tuñez.

Karina Abregú, adentro del organismo.

“El jueves de la semana pasada vinimos a ver a Fabiana Tuñez para que cumpla con ciertas promesas que hizo para ayudar a mi hermana, que tiene que tomar medicamentos, que tiene hijos y que la plata no alcanza. Tuvimos que hacer un corte para que an a recibirnos el viernes. Al día siguiente nos recibió, firmamos un acuerdo en el que la funcionaria se comprometía a entregarle la medicación, unas tarejtas de canje de alimentos, un ingreso al programa Ellas Hacen y un subsidio por única vez. Pero resulta que el lunes fue a buscar los medicamentos y no se los dieron, ayer martes fue mi sobrino a canjear las tajetas de alimentos y, como no sirven para Provincia sino sólo para Capital, lo demoraron por considerar que las tarjetas eran truchas. Eso fue en Merlo. Y ahora nos dicen que ese subsidio que iban a darle en 15 días va a demorar 45”, contó Carolina.

Por todas esas irregularidades, el destrato y la revictimización de una mujer que fue víctima y sobreviviente de la más feroz violencia, tanto de su ex pareja como del propio Estado (Karina había denunciado 15 veces a su ex antes de ser quemada), las dos hermanas y militantes feministas, junto a otras compañeras de diferentes organizaciones, se acercaron nuevamente este mediodía al organismo nacional, creado para gestionar políticas públicas para la prevención y erradicación de todo tipo de violencias hacia las mujeres. “Vino Silvia Lommi, la número dos de Tuñez, nos dijo que nos hacía pasar en 15 minutos. Después de esperar dos horas quisimos subir, pero nos cortaron el paso. Se armó un forcejeo y reprimieron a mi hermana que encabezaba el grupo de compañeras que buscábamos ingresar”, contó Carolina.

Después de varios empujones, las mujeres lograron subir al 9no piso donde funciona el organismo. Allí se encuentran desde las 14 sin recibir ningún tipo de respuesta. “Sólo se nos acercó Lommi a preguntarnos cuánta plata queríamos para irnos. Nosotras no aceptamos sobornos. De aquí no nos vamos hasta que no se comprometan a cumplir con todo el acuerdo firmado el viernes”, agregó cerca de las 19, cuando todavía mantenían la toma en el lugar.

A las 20, denunciaban que el edificio empezaba a ser rodeado por la Policía.

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