Causa Colegio Militar: perpetua para Bignone y Riveros

Causa Colegio Militar: perpetua para Bignone y Riveros

Es por el secuestro de seis conscriptos que cumplían el servicio militar en Campo de Mayo durante la última dictadura. Tres de ellos siguen desaparecidos. La misma pena recibió el represor apodado “Escorpio”, que actuó en el centro clandestino “El Campito”. Los otros cuatro acusados recibieron condenas de entre quince y tres años de cárcel.

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Los represores y jerarcas Santiago Omar Riveros y Reynaldo Benito Bignone fueron condenados a prisión perpetua en la causa conocida como “Colegio Militar”, por el secuestro de seis conscriptos que cumplían el servicio militar en Campo de Mayo durante la última dictadura: tres de ellos continúan desaparecidos. La misma pena recibió Mario Rubén Domínguez, alias Escorpio, un suboficial del Ejército que integró los grupos de tareas y actuó en el centro clandestino de detención “El Campito”. Los otros cuatro acusados recibieron condenas de entre quince y tres años.

La sentencia fue dictada este mediodía por el Tribunal Oral Federal de San Martín. En el proceso se juzgaron los crímenes de lesa humanidad cometidos contra los entonces conscriptos Luis Daniel García, Luis Pablo Steimberg, Sergio Omar García, Hugo Néstor Carballo, Roberto Néstor Britos y Mario Vicente Molfino. Salvo este último, secuestrado en febrero de 1977, el resto fueron privados ilegalmente de su libertad en agosto de 1976.

Luis García, Steimberg y Molfino permanecen desaparecidos y, en su momento, el Ejército los declaró desertores del Servicio Militar Obligatorio. En tanto que Sergio García, Carballo y Britos recuperaron su libertad y fueron licenciados por el propio Bignone hasta que les dieron la baja del servicio. Durante el proceso también se llevó adelante la causa conocida como “causa 2948”, que aborda los casos de seis víctimas de los crímenes en el ámbito del IV Cuerpo del Ejército, con sede en Campo de Mayo: Iris Pereyra, Beatriz Castiglione, Eduardo Covarrubias, Juan José Fernández, Diego Muniz Barreto y Marilú Obreque Valenzuela. Los seis estuvieron secuestrados y fueron sometidos a tormentos. Muniz Barreto fue asesinado y Fernández sufrió una tentativa de homicidio en ese episodio. Pereyra y Obreque Valenzuela fue abusadas sexualmente. Además, Pereyra, Covarrubias y Castiglioni sufrieron el allanamiento ilegal de sus viviendas y el robo de objetos, tal como consignó el Ministerio Público Fiscal.

Además de las tres condenas a perpetua por homicidios y del rechazo de todas las nulidades planteadas por las defensas, hubo otras cuatro penas. El civil de inteligencia del Batallón 601 Carlos Eduardo José Somoza fue sentenciado a 15 años de prisión. Los ex teniente primero y jefes de compañía del Colegio Militar en 1976 y 1977, Alberto Federico Torres y Jorge Teodoro Alvarado, fueron condenados a cinco y tres años respectivamente, ambos en calidad de “partícipes primarios” de los delitos. Y el gendarme de la Agrupación Buenos Aires, Hugo Miguel Castagno Monge, quien ejerció la jefatura del centro clandestino de detención “El Campito” dentro de la Guarnición Militar de Campo de Mayo, recibió una pena de once años de cárcel.

En la sentencia estuvieron presentes los referentes de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Zona Norte, quienes habían señalado previamente que “los colimbas han sido una pieza clave en este  juicio, ya que vienen declarando desde 1982 sobre lo ocurrido en el Colegio Militar. Su testimonio y la lucha de las familias Steimberg y García hicieron posible que en enero de 1984 Bignone fuera detenido por primera vez”. La lectura de la sentencia se transmitió hacia la calle, para ser oída por militantes, familiares, vecinos, miembros del programa “La voz de los colimbas” y de la Dirección de Derechos Humanos del Municipio de San Martín.

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