El “docente voluntario” fue oficial de inteligencia en Campo de Mayo

El “docente voluntario” fue oficial de inteligencia en Campo de Mayo

Militar retirado, miembro del PRO en Mar del Plata y capitán del tristemente célebre Batallón 601 durante la última dictadura, Mariano Amadeo Bronenberg actuó como oficial de inteligencia en Campo de Mayo en los ’80. Quedó en el blanco de las miradas por impulsar la campaña de “voluntarios” para romper la huelga docente.

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En pocas horas, se supo. La campaña con el hashtag #VoluntarioDocenteNoAlParo fue gestada desde la maquinaria conocida como “call center PRO”, que lanza coordinadamente consignas a través de la red social Twitter para instalar un tema hasta convertirlo en noticia. Un informe de la consultora Digamos demostró que eso fue lo que ocurrió con la iniciativa de ofrecimientos voluntarios para romper la huelga docente, convocada para el 6 y 7 de marzo. Sin embargo, la embestida virtual también tuvo protagonistas reales. Como Mariano Amadeo Bronenberg, el tuitero voluntario pionero. Entre los datos que comenzaron a desempolvarse sobre su persona con el paso de las horas, uno llamó la atención en Zona Norte: el militar retirado fue oficial de Inteligencia del Ejército en los ’80 en Campo de Mayo.

“Señora @mariuvidal no soy maestro pero ejercí 25 años la docencia universitaria, seré voluntario no rentado para empezar las clases en fecha”. Ese tuit de Bronenberg fue el primero de una campaña de “voluntarios” que se ofrecieron para que el ciclo lectivo empiece en la fecha prevista. Enseguida, el tal Bronenberg quedó en el blanco de las miradas. Primero, con notas elogiosas que publicaron algunos grandes medios. Después, con llamativa información aportada por su propio currículum.

El voluntario se graduó de oficial de Inteligencia del Ejército en 1986 y es un Teniente Coronel (RE) de esa fuerza. Además, es oriundo de Mar del Plata y de diciembre de 1991 a diciembre de 1994 estuvo en el Departamento de Comunicación Institucional – Estado Mayor General del Ejército, como Jefe de División Planes y Acción Comunicacional. Pero además, su nombre aparece en el listado de la unidad especial de inteligencia del Ejército Argentino, el Batallón 601, que tuvo un rol central durante la última dictadura cívico-militar. Allí actuó por entonces con el grado de capitán.

“No me acuerdo si había una dependencia orgánica con el Batallón 601”, le respondió a la periodista Adriana Meyer, del diario Página 12. El rompe huelgas admitió que ya formaba parte de esa fuerza durante la dictadura, pero como “oficial del liceo militar en Comodoro Rivadavia y en el regimiento de Tanques de Magdalena”. Según explicó ante la consulta del matutino, pasó a Inteligencia en la década del ‘80 y “una sola vez pisó el famoso Batallón 601”. En cambio, afirmó, sus tareas las cumplía en Campo de Mayo, donde funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención durante la última dictadura, hoy devenido en cárcel VIP para genocidas pese al repudio de los organismos de Derechos Humanos.

“Soy un oficial de la democracia, no participé en la guerra sucia”, se defendió, usando el mismo concepto que el presidente Mauricio Macri utilizó durante una entrevista para referirse al Terrorismo de Estado. Para sostener sus dichos, Bronenberg agregó que trabajó en Comunicación Institucional durante la gestión del general Martín Balza al frente del Ejército. Sin embargo, su inclusión dentro del grupo de militares y civiles que infiltraron organizaciones políticas, sindicales y de derechos humanos durante el genocidio puede verificarse en la lista que en 2010 hizo pública la revista Veintitrés.

Bronenberg, además de voluntario y rompehuelgas, es militante del PRO en Mar del Plata, desde el local que el macrismo tiene en Colón 3070. Allí apoya al intendente Carlos Arroyo, acusado de nazi por evocar a Adolf Hitler y protagonista de variados abusos a las libertades democráticas en la ciudad balnearia.

Este ex oficial de Inteligencia se define como “relacionista público y consultor en estrategias de comunicación”, e indica que votó al PRO pero que critica “con libertad” al Gobierno, a pesar de que tuvo participación pública en actividades partidarias del macrismo.

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