Carnaval para pocos: prohíben corsos independientes en San Miguel

Carnaval para pocos: prohíben corsos independientes en San Miguel

Trabas, requisitos imposibles, inspectores en los ensayos y multas impagables. El Municipio de San Miguel organizó su propio festejo carnavalesco, pero impidió que las murgas independientes salieran a festejar. Como contrapartida, un Festival Barullero en Barrio Don Alfonso bajo el lema “prohibido prohibir”.

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Mientras el Municipio de San Miguel organiza pomposos festejos de Carnaval, las murgas independientes de los barrios más populares, algunas con años de existencia, no pueden realizar sus propias celebraciones. Según denunciaron varias de ellas, sus corsos y festivales barriales fueron interceptados por móviles policiales e inspectores municipales que impidieron el desarrollo del festejo popular, y en ciertos casos hasta les labraron cuantiosas multas por no contar con el permiso oficial. Lo curioso es que, cuando quisieron hacer el trámite como todos los años, el mismo Municipio les puso una y mil trabas para no entregarles el permiso.

“Estamos hace siete años en el barrio Colibrí, en San Miguel Oeste, nunca tuvimos problemas hasta este año: el 8 de febrero, durante el ensayo general, nos cayó la Policía y Control Urbano de la Municipalidad. Nos dijeron que para hacer el corso programado para el 11 y 12 nos faltaban algunos papeles y nos mandaron de nuevo a la Municipalidad ya con la advertencia: ‘No les van a dar el permiso, no se lo están dando a nadie’”, relata a El Argentino ZN Cintia Dorador, integrante de la murga Los Barulleros del Colibrí, que ensaya siempre en un centro cultural del barrio.

“En la Municipalidad fue la peor parte: no nos dieron ninguna garantía, nos dijeron que no estaban dando permisos a los corsos barriales, desde un lugar muy estigmatizante. Para evitar hablar de corsos decimos festival barrial, pero lo mismo. Finalmente tuvimos que suspender el corso del 11 y 12, del que ya teníamos todo armado”, relató Dorador. Sin embargo, a modo de protesta y repudio al avance del Municipio sobre las fiestas barriales, este sábado realizarán un festival en la plazoleta del barrio Don Alfonso, ubicada en Benito Juárez y Mateo Bootz, a unas cuadras del Colibrí.

“Lo insólito es que no podemos hacerlo en el Colibrí porque no tenemos espacio público para uso del barrio: el único que hay es un predio que durante años cuidamos los vecinos cortándole el pasto, cuidándolo, limpiándolo, pero que ahora administra el Municipio”, agrega Dorador. Ese predio del que habla es, ahora, un polideportivo municipal. Y es, también, el lugar elegido por el Municipio para realizar uno de sus pomposos festejos de Carnaval con el sello de la gestión: allí habrá patio de comidas, escenario, desfile de murgas y hasta recitales tropicales. Eso sí, las murgas independientes, autogestivas, que viven de rifas, de la venta de espuma o de un buffet durante un festival gratuito, no tienen permiso.

”Nos pedían cosas imposibles para un evento autogestionado por los propios vecinos: habilitación del buffet, seguro de vida por cada participante, baños químicos, operativos de seguridad y no sé cuántas cosas más”, agrega. “Para evitar problemas no vamos a cortar la calle, por eso nos mudamos a la plazoleta del barrio de al lado”, añade la murguera. Y relata que el festival, que comienza a las 17, contará con la presencia de otras murgas invitadas, algunas de ellas también perseguidas por la Policía y el Municipio, pero también habrá bandas de rock y de cumbia de chicos del barrio. “La idea es que se compartan las diferentes expresiones de cultura que salen del propio barrio donde vivimos, donde trabajamos, donde los chicos juegan y crecen”, añade Dorador.

”Nos pedían cosas imposibles para un evento autogestionado por los vecinos: seguro de vida por cada participante, baños químicos, operativos de seguridad y no sé cuántas cosas más.”

El de los Barulleros del Colobrí no es el único caso de murgas independientes censuradas y perseguidas por la Municipalidad, ahora a cargo del intendente interino Jaime Méndez (quien está en reemplazo de Joaquín de la Torre, licenciado en su cargo para asumir como funcionario del Gobierno bonaerense). Los Resakados del Trueno, del barrio Obligado de Bella Vista, también fueron interceptados por policías y municipales el viernes 17 pasado. “Logramos que el festival continuara, con la presencia policial en el lugar, y duró hasta las 12 de la noche tal como estaba pautado, no hubo venta de alcohol, que es la excusa que ponían para no dejarnos festejar”, cuenta Gabriela Das Chagas, miembro de la murga.

“Todos los años hacemos este festival, que no llamamos corsos porque incluye otras actividades culturales, como la presentación de espectáculos para chicos, banditas de cumbia del barrio… Y nunca nos había pasado esto. Siempre nos decían que sí en el Municipio. Ahora nos piden una serie de requisitos imposibles de cumplir, todo para hacer una fiesta barrial, entre vecinos, sin dinero, ocupando el espacio público que nos pertenece”, agrega Das Chagas.

La murga Los Duendes, del barrio Muñiz, también fue perseguida. En enero pasado, mientras realizaban un ensayo con la presentación de los nuevos trajes de la agrupación, irrumpieron la Policía y los inspectores municipales y los vecinos tuvieron que levantar la actividad. “Cuando el 21 de enero quisimos hacer de nuevo el festival, hicimos todos los trámites en la Municipalidad y nos volvieron a decir que no a último momento. Por eso decidimos hacerla igual, fue cuando nos cayó la multa, que va entre los 5.000 y los 10.000 pesos”, cuenta Marcela Vasallo, de Los Duendes, una murga integrada por 70 personas de diferentes familias del barrio, que hace cuatro años ensaya en el lugar. Y agrega: “Esta semana tenemos que presentar el descargo, ahí nos enteraremos de cuánto será la multa. De todos modos, es algo imposible de pagar para nosotros”.

El festival de la resistencia y el repudio, entonces, será esta tarde, desde las 17, en Matheo Bootz y Benito Juárez, Barrio Don Alfonso de San Miguel. El Festival Barullero se organizó bajo el lema “prohibido prohibir”.

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