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Eugenio Fernández, en una de las marchas en reclamo de Justicia por los femicidios de su nieta y su hija. Foto: Guillermo Pardo

Eugenio Fernández era un histórico dirigente Qom, de la comunidad Yeckthakay de Tigre, quien luchó durante años por un territorio comunitario para las familias de su comunidad instaladas por más de 50 años en ese distrito. Pero además, fue símbolo de la lucha y el pedido de Justicia de los femicidios de su nieta y de su hija, ocurridos con un año de diferencia en el barrio de Las Tunas. Una causa que tampoco se esclareció, a pesar de las numerosas marchas y de las pruebas que involucraban a un mismo personaje, Dante “Pato” Cenizo, vinculado con el narcotráfico y la prostitución.

La noticia de su muerte, ocurrida el 7 de febrero, fue dada a conocer por el Movimiento en Defensa de la Pacha, organización que defiende la cultura de los pueblos originarios asentados en Tigre. “Se va sin lograr el objetivo por el que luchó tantos años: un territorio comunitario para sus familias. Pese a algunas promesas de la Intendencia, jamás se avanzó ni un paso”, señalaron en un comunicado difundido a través de la página Punta Querandí.

“Lo que más se quiere es el lugar, porque ahí se puede trabajar y tener visitas. Las escuelas quieren venir, creen que vivimos juntos como la comunidad toba de Derqui (en Pilar), y al estar esparcidos no se puede”, explicaba el líder qom, que realizó múltiples acciones para obtener un territorio en común para las más de 60 familias qom que habitan territorio tigrense desde hace más de 50 años.

“Fue uno de los fundadores de la comunidad qom Yecthakay, integrada por más de sesenta familias de cultura cazadora/recolectora desplazadas del Chaco, hacinadas en el conurbano bonaerense, e ilegalmente negada de los más básicos derechos humanos y derechos de reparación cultural y territorial (apta y suficiente), reparación debida a causa del genocidio ejecutado por nuestro monocultural Estado ‘Nación’, como indica la Constitución Argentina”, señaló Valentín Palma Callamullo, integrante de MDP Punta Querandí.

En 2013, Eugenio comenzó una larga lucha por el femicidio de su nieta Micaela Fernández, de 14 años, cuya causa había sido archivada como suicidio. Pero la familia apuntó siempre a Cenizo, vinculado al narcotráfico y a la prostitución. Un año después también asesinaron a su hija, Nancy Fernández, mamá de Micaela, quien había fue agredida cuando fue a denunciar a la Comisaría Sexta, sospechada de proteger a Cenizo. Nancy apareció muerta en su propia casa y presuntamente abusada en mayo de 2014. “No hay seguridad en Tigre, todo propaganda”, denunciaba.

Sus restos fueron despedidos esta mañana en el cementerio de Benavidez. Mario Fernández, su hijo, solicita colaboración cargando crédito a su celular (1144720497 Movistar) o ayudando con los gastos de traslado y funeral.

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