Carapachay: chofer de la línea 41 encadenado por despido arbitrario

Carapachay: chofer de la línea 41 encadenado por despido arbitrario

Sergio Gómez tiene 36 años, es padre de dos niños de 3 y 9, y denuncia persecución política en el trabajo. Pasó la noche encadenado en la cabecera de la línea que une Boedo con Vicente López, y asegura que permanecerá allí hasta su reincorporación. Amenaza de huelga de hambre seca.

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Un chofer de la línea 41 de colectivo, que une el barrio porteño de Boedo con Vicente López, denunció despido arbitrario por persecución política y se encadenó en la puerta de la empresa, en la localidad de Carapachay, donde permanece acampando desde ayer.

Se trata de Sergio Gómez, de 36 años y padre de 2 chicos de 9 y 3 años, quien cumplía funciones como chofer en la empresa Azul SATA hasta el 19 de enero pasado, cuando fue despedido sin causa. Sin embargo, denuncia que el trasfondo es otro: “La empresa oficialmente no dice nada, sólo dice que tiene la facultad para hacerlo, y el cuerpo de delegados dice que no puede hacer nada. Pero el trasfondo es político, porque yo pertenezco a una agrupación que en diciembre del año pasado participó de la elección con fuertes reclamos sobre las malas condiciones de trabajo. La empresa quiere despolitizar la línea”, señaló Gómez a El Argentino ZN.

Desde ayer por la tarde, Gómez permanece encadenado ante la inacción del cuerpo de delegados y del sindicato Unión Tranviarios Automotor (UTA), quienes solo se acercaron a pedirle que levante el campamento, que a cambio de eso hoy tendría una nueva reunión con la empresa. La promesa no traía consigo ni siquiera un horario concreto de reunión. El acampe y el encadenamiento continuó toda la noche. Hasta las 10 de la mañana de hoy, ningún representante de la empresa se acercó hasta la puerta del edificio, ubicado en Ingeniero Silveyra 3710, Carapachay.

En un comunicado, trabajadores de la línea aseguraron que no es el primer caso de despido arbitrario en la empresa, y señalaron que son varios los choferes que vienen siendo amenazados con su desvinculación. Por eso, dice Gómez, reina el miedo entre los trabajadores.

El trabajador despedido señala, además, que permanecerá encadenado a la puerta de la cabecera hasta que los directivos revean su situación y lo reincorporen a sus tareas. Y asegura que, de no recibir una respuesta favorable hasta el mediodía de hoy, comenzará una huelga de hambre seca.

Desde la agrupación convocan a trabajadores, trabajadoras y a todas las organizaciones a dar su apoyo en el acampe, en Ingeniero Silveyra 3710, en defensa del trabajo y de los derechos de los trabajadores.

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