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Veterinarios asisten al ejemplar encontrado en Pilar. Foto: Télam

Cada vez son mayores los reportes de animales en vías de extinción quitados de su hábitat natural para tenerlos como mascotas. De cada diez de ellos, sólo uno sobrevive, además de alterar la biodiversidad de dónde provienen. El último caso fue el hallazgo de un ejemplar hembra de mono carayá, el mayor primate sudamericano en peligro de exitinción, que fue rescatado cuando circulaba entre los árboles del predio de una fábrica en Pilar. El animal fue trasladado al hospital veterinario de Temaikèn en Escobar, donde los veterinarios determinaron que es un adulto de edad avanzada.

“El mono presenta un desgaste excesivo de dentadura, lo que indica que estuvo bajo un mal cautiverio”, dijo Martín Falzone, responsable de ese centro a la Agencia Télam. Luego de la cuarentena la mona será traslada a GüiráOga, en Misiones, un refugio de rescate y reintroducción de animales silvestres donde podrá vivir en su hábitat natural.

Carina Righi, responsable de Conservación e Investigación de Fundación Temaikèn, alertó que “el tráfico ilegal amenaza a las especies silvestres porque la mayoría no sobrevive y son muy pocos los animales que pueden regresar a la naturaleza. Por eso es importante no comprar estos ejemplares y denunciar su venta a las autoridades correspondientes”.

En los últimos dos años la Fundación Temaikèn recibió más de 20 monos decomisados por la Dirección de Fauna nacional para ser rehabilitados, de los cuales 11 fueron trasladados a GüiráOga. Las principales amenazas para esta especie son el tráfico ilegal, especialmente para comercializar como mascota, y la destrucción y fragmentación de su hábitat natural.

“El mono aullador está catalogado como vulnerable. Muchos de estos animales mueren durante el tráfico y una vez rescatados, su reinserción es compleja. Es necesario eliminar el tráfico deteniendo el mascotismo”, enfatizó Adrián Giacchino, presidente de Fundación Félix de Azara, dedicada a las ciencias naturales y antropológicas.

Recientemente surgió un alerta mundial sobre el estado de la población de primates. De acuerdo con el último estudio publicado en la revista Science Advances, el 60 por ciento de las especies de primates están amenazadas de extinción y 75 por ciento tienen poblaciones en declive.

Los monos, incluido el carayá, son un componente esencial de la biodiversidad tropical, contribuyendo con la regeneración de los bosques y la salud de los ecosistemas. En Argentina, los datos del tráfico ilegal de animales silvestres son desalentadores: de cada diez animales extraídos de la naturaleza, sólo uno sobrevive.

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