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Ayer, los vecinos observaron con preocupación el trabajo de obreros en la torre de la histórica casona.

Vecinos de Vicente López vuelven a denunciar la inminente demolición de una casona histórica del barrio de Florida, construida en 1913, donde funcionó el primer observatorio astronómico del distrito. Se trata de una mansión ubicada en Aristóbulo del Valle 1630, que fue cedida a un emprendimiento inmobiliario a través de una excepción al Código de Ordenamiento Urbano (COU), que no consta de los informes técnicos necesarios para su construcción.

La pelea por mantener la casona, considerada un patrimonio cultural del distrito, lleva casi un año, tiempo durante el cual vecinos y la Asociación de Amigos del Paseo García Lorca vienen realizando diferentes presentaciones para evitar su demolición. En el lugar pretende construirse un edificio de seis pisos más dos subsuelos con cocheras, violando así lo estipulado por el COU, que impide una construcción mayor a cuatro pisos en la zona. Para avanzar con el proyecto, que implica la destrucción del histórico edificio, la gestión de Jorge Macri –que desde que asumió avanzó con más de 400 excepciones al Código para la construcción de mega-emprendimientos inmobiliarios— logró que el Concejo Deliberante, con mayoría automática del oficialismo, aprobara una nueva excepción a la norma.

Ayer, los vecinos observaron a través del alto muro que impide ver qué ocurre del otro lado, el trabajo de obreros en el techo de la torre de la casona, donde funcionaba el observatorio. Y temieron lo peor: el avance de su demolición.

Rápidamente, realizaron una asamblea y decidieron presentar un pedido de informes al Municipio para conocer de qué se tratan las obras. “La presentamos ayer mismo, porque detectamos el trabajo de operarios sin que haya ningún cartel de obra ni de demolición”, contó a El Argentino ZN Alberto Noguerol, del Paseo García Lorca, un paseo que fue declarado de interés municipal en 2014 y que se encuentra justo enfrente de la Casona. Y agregó: “Sólo hay un muro al estilo Trump (en referencia al muro que pretende hacer el flamante presidente de Estados Unidos para dividir ese país de México), no se sabe que hay adentro, ni qué están haciendo”.

Por esa misma razón, los vecinos realizarán mañana, a las 10.30, un abrazo solidario a la casona y una conferencia de prensa para dar a conocer los detalles de la pelea que vienen realizando desde comienzos del año pasado para evitar la destrucción del edificio histórico.

En mayo del año pasado, los vecinos ya habían realizado un abrazo a la Casona para impedir su demolición.

Según relató Noguerol, las versiones no oficiales indican que el trabajo de los operarios es sólo de reparación del tejado de la casona, pero a pesar de todas las presentaciones y pedidos de informes que hicieron durante todo 2016, los vecinos jamás fueron informados por el Municipio ni convocados a una reunión para conocer los detalles del proyecto inmobiliario.

“Va a ser la destrucción del paseo y de los barrios de los alrededores”, señaló Noguerol. Y agregó: “Hay una acción administrativa abierta en el Municipio, y una política, que es la movilización que venimos llevando los vecinos. No nos parece casual que las obras arranquen en pleno enero, cuando muchos están de vacaciones y cuando hay feria judicial”.

“Esto forma parte de un negociado inmobiliario. Su demolición y la construcción de un edificio por fuera del COU fue aprobado por una de las más de 400 excepciones dictadas en gestión de Jorge Macri. Por eso somos varios los vecinos que nos organizamos en red, no sólo por la casona, sino por los innumerables negocios inmobiliarios en Vicente López que se hacen sin consulta a vecinos, sin informes de impacto ambiental y sin tener en cuenta que colapsarán los servicios”, opinó.

La excepción hecha la regla

La excepción para avanzar sobre el antiguo edificio fue aprobada mediante Ordenanza 34426/2015 a través de una sesión exprés en el Concejo Deliberante, a fines de 2015. El por entonces concejal socialista Carlos Roberto, uno de los principales denunciantes de las reiteradas excepciones al COU en el distrito, relató a este medio que el emprendimiento inmobiliario prevé la construcción de 183 unidades de viviendas sobre varios terrenos de la zona, entre ellos el de la Casona. “Ante el reclamo de los vecinos, desde el municipio, en su momento, aseguraron que habían negociado con la empresa para mantener la fachada de la torre donde funcionaba el observatorio. Pero no permitieron participar a los vecinos ni entregaron una promesa por escrito al respecto”, destacó Roberto. Y relató que la aprobación del emprendimiento se hizo “sin ningún informe técnico”.

Los vecinos de la casona venían solicitando desde 2010 que el edificio sea declarado Patrimonio Cultural. Pero el municipio nunca accedió. El año pasado se dieron con la noticia de su demolición. Desde entonces, van juntando cerca de 1500 firmas para proteger el inmueble, y hasta lograron dar con algunos descendientes del propietario original, un arquitecto de origen francés, de apellido Spandri. Gracias a ello, lograron recopilar información valiosa sobre la historia de la casona que hoy podría desaparecer.

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