Pilar: El terrible relato de los empleados de la jueza vende bebés

Pilar: El terrible relato de los empleados de la jueza vende bebés

Alejandra Velázquez era, hasta la semana pasada, titular del Juzgado de Familia 1 de ese distrito. Fue destituida y acusada de vender bebés de mujeres pobres a familias ricas del conurbano norte. Los trabajadores sociales y peritos que estuvieron bajo su mando cuentan los malos tratos y las amenazas que padecieron desde que decidieron denunciarla.

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Tras la destitución de la jueza Alejandra Velázquez, ex titular del Juzgado de Familia 1 de Pilar, empezaron a conocerse detalles de la terrible pesadilla que vivieron, también, sus empleados, sobre todo aquellos que se animaron a denunciarla. Según un comunicado de los trabajadores sociales, una vez que se negaron a realizar las tareas delictivas, como ir a buscar embarazadas pobres para ofrecerles dinero a cambio de sus bebés, fueron víctimas de innumerables formas de maltrato laboral.

La ex magistrada – que estuvo con una licencia forzada hasta que la semana pasada fue destituida—, está acusada de irregularidades en los trámites de adopción y en entregar niños a familias ricas del conurbano norte a cambio de dádivas.

Según los trabajadores sociales y los peritos que trabajaban con ella, una vez que se negaron por nota escrita a realizar tareas que no eran propias de su actividad, “comenzaron a sucederse distintas situaciones de violencia laboral, asignación de tareas administrativas (que no le corresponden a los peritos) y malos tratos“, señalaron en el comunicado, elaborado en conjunto por el Colegio de Trabajadores Sociales local y la Asociación Judicial Bonaerense departamental San Isidro y difundido por Infobae.

Aquí comenzó la serie de denuncias contra la magistrada, que también tuvieron sus represalias. En 2011, el cuerpo de peritos del juzgado, en pleno, solicitó a la Suprema Corte bonaerense el traspaso a otras dependencias. En el medio, la Oficina de Control Judicial empezó a citar a declarar a los empleados. A modo de amenaza, la exjueza llamaba a uno por uno, antes y después de declarar, para hacerles saber que estaba al tanto de que iban a asistir y de que sabían qué cosas habían revelado.

Pero a pesar de las denuncias y las declaraciones, las irregularidades y los amedrentamientos continuaron. Por eso, la Asociación Judicial Bonaerense insistió con el pedido de intervención del Tribunal Supremo de Justicia. Cuando Velázquez se enteró, envió a sus peritos a hacer trabajos de cocina.

“Cabe destacar que la actitud valiente y comprometida de las Trabajadoras Sociales del Juzgado de Familia 1 de Pilar fue fundamental para que la S.C.B.A (Suprema Corte de Justicia bonaerense) tomara la decisión de licenciar forzosamente a la doctora Velázquez y que luego fuera suspendida el 26 de diciembre de 2016 por el jury de enjuiciamiento”, evaluaron las organizaciones en el comunicado. Este año deberá enfrentar el juicio político.

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