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Maxi Páez tenía 32 años y dos hijos cuando el 4 de marzo de 2016 fue a trabajar a una cooperativa que dependía del Municipio de Tigre y murió electrocutado. Estaba en negro y no poseía elementos de seguridad. Mañana, al cumplirse 10 meses de aquel acontecimiento, su familia volverá a marchar por el centro de Tigre y hasta el edificio comunal para exigir la aparición de “los responsables”.

“Mi hermano trabajaba en negro en una cooperativa que contrataba el municipio. El 4 de marzo, después de que había llovido, lo mandaron a sacar una bomba de agua donde estaba todo roto. Lo mandaron sin guantes, sin botas, sin ningún elemento de seguridad. Se electrocutó y murió en el acto”, contó a El Argentino ZN Ayelén Páez, hermana de Maxi.

Y relató que después de varias marchas la cooperativa le ofreció dinero a la mujer de su hermano: “Pero eso no es lo que buscamos, queremos Justicia”, agregó la mujer, que junto al resto de sus 9 hermanos vivos y sus padres marchan todos los 4 de cada mes. “Para nosotros el primer responsable es el municipio, que contrató la cooperativa y que hacía trabajar gente en negro. En segundo lugar, la cooperativa”, señaló.

Y relató que la fiscalía de Pacheco archivó el caso a menos de un mes de la muerte de su hermano: “Sin recopilar ni una prueba dio por sentado que había sido un accidente y listo”.

Ayelén cuenta que gracias al apoyo de Madres del Dolor, lograron que la Justicia de San Isidro intimara a la de Pacheco a reabrir la causa. “Ahora entramos en feria, pero la Justicia de San Isidro señaló que no fue un accidente”, agregó.

La marcha se realizará este miércoles 4, a las 11, hacia el Municipio, en avenida Cazón 1514. “Convocamos a los organismos de derechos humanos, organizaciones de trabajadores, organizaciones políticas y barriales para que se escuche la voz de los que ya no quieren ver más muertes en los lugares de trabajo y quieren enfrentar la precarización laboral”, señalaron desde los familiares de Maximiliano en un comunicado.

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