Condenan a dos “soldaditos” narco a 28 años de prisión por un...

Condenan a dos “soldaditos” narco a 28 años de prisión por un crimen en el Delta

La víctima, Norberto Machado, comía un asado con unos amigos cuando fue sorprendido por una balacera. La Justicia consideró que le dispararon porque estaba en una isla que una banda usaba para acopiar droga. En noviembre, le habían dado perpetua a otro de los autores del hecho.

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El traslado de uno de los acusados por el crimen.

El crimen, ocurrido el 1° de marzo de 2015, sacudió la rutina de domingo en el Delta de San Fernando y copó los medios de comunicación. Luego de una jornada de pesca, Norberto Machado, de 58 años, comía un asado con su hijo y unos amigos cuando desde un bote los atacaron a balazos. Machado murió mientras era trasladado al hospital, mientras que uno de sus amigos fue internado y pudo sobrevivir. Por ese hecho, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil 3 de San Isidro condenó a 28 años de prisión a dos jóvenes actualmente de 19 años, quienes eran menores de edad al momento del crimen.

Con este fallo, ya son tres los condenados, ya que en noviembre pasado, Juan Isla, de 23 años, recibió prisión perpetua. “Estoy muy conforme por lo que la Justicia hizo en los dos juicios. Ahora podré hacer el duelo por mi viejo con el alivio de saber que los asesinos fueron condenados”, dijo a la agencia de noticias Télam Maximiliano, de 28 años, hijo de la víctima y testigo del crimen.

Para la Justicia, quedó comprobado que los dos jóvenes eran “soldaditos” de una banda narco que acopiaba en una isla del Delta drogas para su distribución y venta. Y que, en ese carácter, dispararon a matar a quienes, circunstancialmente, habían entrado en “su” territorio.

En los alegatos, la fiscal de juicio Marí­a Angélica Sayago, había reclamado una pena de 33 años para ambos por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y uso de armas en concurso real con tentativa de homicidio”. La misma condena había exigido el abogado Carlos Caruso, querellante por la familia de la ví­ctima, que valoró como pruebas más relevantes los reconocimientos de los acusados en rueda de personas por parte de los tres sobrevivientes del hecho.

Norberto Machado, de 58 años, fue acribillado a tiros.

El letrado también recordó que cuando se allanó la casa de los jóvenes acusados se encontró un bote azul que recientemente había sido pintado de blanco y que se correspondía -según los testigos- con el que fue utilizado por los asesinos durante el ataque. Además, se halló una gorra amarilla que había sido señalada por los sobrevivientes como la que llevaba uno de los agresores.

Caruso también solicitó que se investigue quién ordenó ejecutar el crimen ya que, a su entender, los acusados eran “soldaditos” de una estructura comprendida por un grupo mayor de personas que se dedica a la venta de estupefacientes en la zona del Delta. “Utilizaban las islas para acopiar la droga y posiblemente quisieron ahuyentar a los cuatro amigos, pero cuando vieron que la ví­ctima se tiró a su bote lo remataron”, afirmó el letrado.

El hecho juzgado ocurrió el 1° de marzo de 2015, cuando Machado, un fabricante de calzados, compartía un día de pesca con su hijo Maximiliano y dos amigos suyos, el fletero Jorge Valenci (53) y el gasista Eduardo Lorenzo (55).

Según recordó Maximiliano, el grupo había partido en una lancha desde el paraje tigrense Villa La Ñata, donde está la guardería de embarcaciones, y tomado el canal De la Serna hacia el río Paraná Mini. “En un momento se largó a llover y buscamos tierra en una isla. Hicimos un asado y cuando estábamos comiendo aparecieron tres tipos en un canobote celeste con un motor blanco”, contó el hijo de Machado.

El joven aseguró que a él lo “salvó” su padre, ya que lo “empujó atrás de un árbol” y aseguró que los agresores “se estaban divirtiendo” con ellos. “El primer tiro, sin mediar palabra, lo recibió Jorge, mi papá intentó tirarse a la lancha y los tres lo apuntaron directamente a él y lo acribillaron delante de todos”, dijo Maximiliano. “Se quedaron sin balas, por eso no terminaron de matarnos”, agregó.

Desde la embarcación, los tres jóvenes armados con escopetas y carabinas efectuaron unos 30 disparos y Valenci resultó herido de una perdigonada. Tras el ataque, los delincuentes huyeron en la pequeña canoa sin robar nada, mientras que los cuatro hombres agredidos ascendieron a la lancha para buscar auxilio. Machado murió cuando era trasladado en helicóptero al Hospital de San Fernando, donde internaron a su amigo herido, quien pudo sobrevivir.

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