Gustavo Aguilera: “Si no llegamos con unidad, iremos sin dramatismo a las...

Gustavo Aguilera: “Si no llegamos con unidad, iremos sin dramatismo a las PASO”

En una entrevista con El Argentino ZN, el presidente del Partido Justicialista de San Fernando definió la presidencia de Mauricio Macri como “la de la decepción”, pero marcó una diferencia con el gobierno de Vidal. Dice que “Andreotti ingresó en una etapa de desgaste", cree que en el peronismo sanfernandino “es tiempo de construir de abajo hacia arriba” y vaticina perspectivas hacia 2017.

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En una entrevista con El Argentino ZN, el presidente del Partido Justicialista de San Fernando, Gustavo Aguilera, definió la presidencia de Mauricio Macri como “la de la decepción”, pero marcó una diferencia con el gobierno de Vidal, quien tiene que ser “más dialoguista y acordar cuestiones básicas con los intendentes”. Vaticina que en 2017 habrá en la oposición “una decisión de poner un límite al gobierno”, pero considera que al peronismo “le queda la tarea de resolver quién conduce esta nueva etapa”.

En su distrito, marca que “Andreotti ingresó en una etapa de desgaste con importantes rasgos de autoritarismo”. Cree que en el peronismo sanfernandino “es tiempo de construir de abajo hacia arriba” pero “se ordena cuando hay olor a poder”.

-¿De qué manera definiría a la presidencia de Mauricio Macri?

– Es la presidencia de la decepción. Prometió mantener derechos y mejorar lo que había que mejorar, pero hasta ahora no fue capaz de hacer ninguna de las dos cosas. Pidió sacrificio, y los únicos que lo hicieron fueron los trabajadores y los pequeños empresarios. Es el presidente de la especulación financiera. Le advertimos a la gente que esto iba a pasar y respetamos la voluntad popular, incluso facilitando medidas que no atentasen contra la gobernabilidad. Macri dilapidó la expectativa popular y la oportunidad política de construir consensos. Nunca tuvo en cuenta al que no lo votó, ni tampoco a sectores que creyeron en él. Vetó la ley antidespidos, quiso nombrar jueces por decreto, hacer el tarifazo sin audiencias públicas y ahora no acepta la modificación del impuesto a las ganancias. El diálogo y la capacidad de escucha es puro marketing, son gestos que después no se expresan en los hechos de gobierno.

-El primer año del gobierno de Cambiemos termina de una manera distinta a cómo empezó, tanto para el oficialismo y la oposición. ¿Es posible proyectar el 2017 electoral?

– Todavía queda un tiempo para recorrer. Pero si el gobierno insiste en gobernar solo para los que más tienen, si la integración al mundo es a costa del trabajo nacional y no tienen otra propuesta que culpar a la herencia recibida, nos están facilitando las cosas como oposición. La dirigencia peronista se va encontrando en la defensa de los derechos de sus representados. Los sindicatos, los gobernadores e intendentes, los legisladores, van coincidiendo en la acción por evitar la caída del salario, la desocupación, el desguace del Estado y las políticas públicas de inclusión. Veremos más adelante cómo se expresa electoralmente, pero sin duda va a ver una decisión mayoritaria de poner un límite al gobierno.

-Si bien la discusión de Ganancias en Diputados mostró una foto de unidad, lo cierto es que en este 2016 el peronismo sufrió una fragmentación excesiva, cuya evidencia se vio durante la discusión de la Emergencia Social. En este marco, ¿cómo es posible avanzar en la tan repetida “construcción de nuevas mayorías”?

– Después de la derrota, vino un tiempo de autocrítica y cada sector se replegó en sí mismo, en cuidar lo construido, pero la experiencia y la acción va dando cuenta que la única manera de defenderse es en conjunto. La CGT se unificó y dialoga con los movimientos sociales, los gobernadores y los intendentes articulan para defender sus comunidades y negociar en conjunto los recursos que les corresponden. En los territorios los vecinos acompañan a quienes ven en la calle, poniendo el cuerpo, escuchando y accionando para defenderlos, la misma gente va forzar esa construcción. Tenemos una herramienta que son las PASO, el peronismo va seguir siendo el que represente los intereses de los trabajadores y los más humildes, por historia, por composición social, por vocación. Le queda la tarea no menor de resolver quién conduce esta nueva etapa, y va ser quien sea capaz de construir esa nueva mayoría, de unir a la diversidad de intereses populares en un proyecto común, donde todos se sientan parte.

-Pasemos a la Provincia. María Eugenia Vidal es la personalidad con mejor imagen, no sólo de Cambiemos sino de todo el espectro político. A diferencia de Macri, incorpora intendentes del peronismo, siendo un sanfernandino –Alex Campbell- un actor de estas gestiones. ¿Son el macrismo y el vidalismo la misma cosa o son dos diferentes?

– Representan lo mismo en condiciones diferentes. Macri tiene más libertad y poder de decisión que la gobernadora. Tiene el respaldo de los organismos financieros internacionales, de las empresas trasnacionales, de los EE.UU. y parte de Europa. Representa al poder económico concentrado de Argentina. Y sus decisiones tienen impacto inmediato sobre la gente.
Vidal, en cambio, gobierna el territorio de mayor desigualdad, con una inmensa tradición peronista y trabajadora. Sus decisiones son de impacto a mediano y largo plazo. Tiene que ser, necesariamente, más dialoguista y acordar cuestiones básicas con los intendentes peronistas que gobiernan la mayoría del conurbano.

-Vayamos a San Fernando. Según sondeos de Aresco y Poliarquía, la gestión de Luis Andreotti es de las que goza de mayores niveles de aceptación. Frente a ello, ¿cómo cree que debe hacerse oposición?

– Debemos apoyar las cosas que Andreotti hizo bien. Sin duda la infraestructura de la ciudad está mejor. Los túneles, las plazas, los polideportivos son avances valorados por todos. Es algo que había que hacer, pero hay que pasar a otra etapa. Hay que trabajar con la gente, no alcanza con el hormigón. Podemos tener la casa más linda pero a la familia sufriendo y descuidada. Tenemos polideportivos pero los jóvenes siguen en la esquina. Tenemos hermosos centros de salud pero no hay médicos, hay postas policiales pero el delito no baja.
Estamos en condiciones de empezar una etapa de gobierno con la gente, para resolver los problemas de convivencia, de educación y prevención de la salud, de atención a la infancia y a la tercera edad.
La oposición la hacemos con propuestas, con escucha y estando al lado de los vecinos. Eso nos permite representar nuevas demandas y ganar confianza para que los vecinos apuesten a que se puede hacer más y mejor. Además, Andreotti ingresó en una etapa de desgaste con importantes rasgos de autoritarismo, quizás porque son una familia gobernante y nadie se anima a plantear diferencias, pero se ve en el caso del Virreyes Rugby Club, o el Club Piñeyro, donde quiere imponer en vez de dialogar. O los aumentos de tasa desmedidos, cuando hay importantes vecinos que no pueden pagar. La transformación de la vida de la ciudad necesita de la participación de todos.

-Antes hablamos de la fragmentación actual del peronismo. En el distrito se ha vivido una situación particular: el año pasado compitieron en las PASO 4 listas. ¿Lograrán evitar esta dispersión en las elecciones de medio término?

– Hoy estamos caminando juntos. En el PJ, en el Concejo y en la calle nos encontramos y articulamos los compañeros que integraron las 4 listas. El año pasado fue un momento coyuntural, más condicionado por proyectos de dirigentes nacionales que por diferencias de representación de la comunidad local. En la derrota hay un aprendizaje de todos, respecto de la necesidad de fortalecer una propuesta con identidad local. San Fernando tiene un peronismo muy vital y heterogéneo, pero se ordena cuando hay olor a poder, cuando hay quien muestra el camino para llegar al gobierno con todos juntos, sin sectarismos y con humildad. Creo que es tiempo de construir de abajo hacia arriba y si no llegamos con unidad al año que viene, iremos sin dramatismo a las PASO que son una herramienta ordenadora.

-Durante la primera mitad del año ha tenido algunos cortocircuitos con el bloque de concejales del FpV. Recientemente se ha mostrado en reuniones de trabajo. ¿Cómo es la relación actualmente?

– De mutua responsabilidad, tenemos la obligación de juntar fuerzas para expresar a los vecinos que no encuentran respuestas a sus problemas, ni en el estado municipal, ni provincial ni nacional. Los que tenemos historia en la política local, los que siempre apostamos a estar junto a los vecinos y construir un proyecto con identidad local, nos encontramos casi naturalmente. Tenemos la tarea de construir una alternativa política superadora de lo que propone el oficialismo, que además de la estética y la obra pública, se ocupe de la gente, de la convivencia social y el desarrollo social, con salud y educación.

-Para cerrar, si bien algunos piensan en 2017, otros miran también a 2019. ¿Se anima a hacer algún pronóstico para las próximas elecciones generales?

– Nuestra historia política desde Yrigoyen en adelante indica que los partidos populares siempre tienen que asumir el gobierno para resolver las crisis que producen las políticas de la élite económica y social. Por primera vez esa élite tuvo la capacidad de llegar por el voto popular y no a través de golpes militares. Pero todo indica que Cambiemos no cambió, gobierna para esa minoría. Si desde el campo popular superamos diferencias, esto necesariamente se va a expresar en una victoria electoral.

*Por Agustín Cesio para El Argentino ZN

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