Ecos del tetazo en San Isidro: una muestra para interpelar

Ecos del tetazo en San Isidro: una muestra para interpelar

La fotógrafa Val Rossi habla de "Fructíferas", una exposición que puede visitarse hasta el lunes en el HCD San Isidro. El arte como incomodidad y las contradicciones de una sociedad con mucho para aprender.

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“Fructíferas”, o el cuerpo y el arte como herramientas para la transformación social. En 14 fotografías, la fotógrafa Val Rossi pone de manifiesto una realidad que sufren muchas mujeres en la vida cotidiana: las dificultades físicas y legales para amamantar en el ámbito laboral y las miradas inquisidoras a quienes lo hacen en la vía pública. Casos como el de Victoria Donda, repudiada por amamantar durante una sesión en el Congreso. O como el de Constanza Santos, que dio a conocer El Argentino ZN y generó el reclamo masivo en forma de tetazo.

Concebida para la Semana Mundial de la Lactancia Materna del 2015 y con exhibiciones en las Cámaras de Diputados y Senadores de la Nación, “Fructíferas” une los universos público y privado de la autora para interpelar, e incomodar, al ocasional observador. “Le pongo amor a todo lo que hago, esa es la base de todo. Desde lo personal, trato de plasmar las vivencias en arte y este laburo me encantó por la empatía que genera en quien la percibe”, cuenta  Rossi sobre la muestra que producida por Melina Gaggero y cuenta con el apoyo de la Agrupación Las Casildas y la Asociación Civil Argentina de Puericultura y que puede visitarse hasta el próximo martes en el HCD de San Isidro.

-¿En qué momento “Fructíferas” empieza a tomar forma de muestra?

-Toda esta historia empieza en el momento en que tuve a mi hija Elena. Antes, era un mundo que no me interesaba en lo más mínimo y para el cual pensaba como el común de la sociedad. Para mí un nene tomaba un poco la teta y después pasaba a la mamadera. Con el tiempo me interioricé en el tema, estudié la carrera de Puericultura y me di cuenta que es importante que cada madre haga lo que tenga ganas de hacer. Pero cuando esa decisión llegue, el estado debe acompañar.

-¿Dónde se manifiesta la empatía con el espectador?

-La maternidad, y también la paternidad aunque en menor medida, generan un montón de estados en la gente. De alguna manera hay que opinar, para bien o para mal; y con esta muestra busqué generar una empatía con el espectador, generarle cualquier sensación menos la indiferencia. Es parte de la realidad y parte de lo que tenemos que aprender.

-¿Notás algún cambio a partir de la exhibición de “Fructíferas”?

-Generó una serie de debates que hacen replantearse un montón de cosas. Todavía hay deudas del estado en lo que refiere a extender las licencias, a seguir generando lugares propicios para amamantar en el ámbito laboral, y que se cumpla la hora de lactancia en el trabajo. Las cosas incómodas generan un debate copado, más allá de los hechos desafortunados que suelen dispararlos.

-¿Dónde están las principales falencias?

-Hay muchas contradicciones a nivel social. Por un lado la Organización Mundial de Salud aconseja amamantar hasta los dos años, pero por otro lado está ese pensamiento de que hay tiempos para dar la teta, y que si habla -ni hablar si camina- ya tiene que tomar la mamadera. Creo que hay que visibilizar esto que en algunos estratos sociales está más naturalizado que otros. También hace pensar cómo parte de la sociedad puede escandalizarse al ver que una madre le da la teta a su bebé mientras consume revistas o publicidades con minas en bolas.

*“Fructíferas” inaugura el jueves 15 de diciembre a las 19 en el Concejo Deliberante de San Isidro (25 de Mayo 459). Puede visitarse con entrada gratuita hasta el lunes 19 de diciembre de lunes a viernes de 9 a 19; el sábado de 11 a 17 y el domingo de 16 a 19. Para más información sobre este ciclo los interesados pueden comunicarse al 4512-3372.

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