El origen del punk en Argentina, contado por sus protagonistas

El origen del punk en Argentina, contado por sus protagonistas

Músicos, periodistas y referentes del punk local repasaron en el HCD de San Isidro una historia de más de treinta años que dio sus primeros pasos en Zona Norte. "El punk nació en Martínez", aseguró Stuka, guitarrista de Los Violadores.

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En esta oportunidad, el ciclo de actividades culturales que organiza el Concejo Deliberante de San Isidro consistió en relatar la historia del punk en Argentina. Originado a finales de los ’70 en los tiempos oscuros de la dictadura militar, muchos de los pioneros nacieron y vivieron en San Isidro, como recordaron músicos, periodistas y productores ligados al género.

“El punk en Argentina nació en Martínez –sentenció Stuka, músico, guitarrista y fundador de Los Violadores – Y esto es así porque las familias de los que vivíamos en esta zona podían viajar a Londres y traer material de la música que se escuchaba allá en los ‘70”, contó el integrante de la banda creadora de “Uno, dos, ultraviolento!” el tema que según contaron en la charla marcó el despegue el punk en el país.

Como en un encuentro entre amigos, una mesa moderada por el periodista Alejandro Sainz, dio voz a algunos de los que con su actitud, sus canciones y su estética introdujeron un nuevo movimiento a la musical nacional. De manera desenfada, los participantes convirtieron la noche, como dijo Stuka, en un repaso por un sinfín de anécdotas. La mayor parte de ellas aún no han sido escritas, como la de aquel viejo local llamado Boogie-Boogie, donde algunos de ellos escucharon las primeras bandas locales del género.

El encuentro contribuye a favorecer el conocimiento sobre los rincones de la historia musical argentina poco conocidos. Como comentaba uno de los invitados especiales al encuentro y uno de los pocos historiadores que se han encargado de ir recuperando la memoria de este movimiento musical, Esteban Cavanna, se trata de “contar y expresar a la comunidad, la capacidad de generar obras en medio de la represión”.

Los asistentes de la mano de sus protagonistas viajaron en el tiempo y se trasladaban con el actual manager de TommyGun Records, Alejandro Taranto, a los tiempos donde la Galería del Este era un hervidero de vida creativa y de personajes variopintos, entre ellos, los primeros jóvenes punks, que aprendían con curiosidad, los ritmos y los looks de un movimiento musical y cultural cuya fisonomía apenas se dejaba entrever.

Eran otros tiempos, la información no corría tan veloz y el contexto socio-político repelía cualquier atisbo de actitud contestataria. Los chicos y chicas como el cantante de Los Laxantes Quique Valle, recibían sus primeros actos reveladores ante las páginas de revistas como Pelo que describían músicas que aún no podían escuchar y que pudo empezar a saborear “con un casete en el que había grabados los grupos Blondie, Los Ramones y The Clash”. Ahora él mismo confesaba, se siente desorientado ante tanta oferta musical y tanto nuevo grupo que aparece de la noche a la mañana. Antes eran algunas disquerías especializadas las que tenían aquellas perlas dignas de atesorar.

Otra figura clave para entender el punk local es Luca Prodan, el cantante de Sumo, quien fue recordado por Tito Fargo, ex integrante de la Hurlingham Reggae Band, uno de los tantos grupos paralelos a Sumo. “La música hay que hacerla igual, con lo que tengamos”, simbolizó Fargo uno de los máximos preceptos del punk.

Al acabar el acto hubo tanda de preguntas y comentarios sobre el nuevo panorama del punk en el siglo XXI. Alguien entre el público recordó la figura del sanisidrense Horacio “Gamexane” Villafañe, integrante de Los Laxantes y Todos Tus Muertos, fallecido hace cinco años y de quien pronto se hará una fiesta para recuperar su memoria.

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