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Foto: Guillermo Pardo

En Zona Norte hay 209 villas y asentamientos informales, en los que viven unas 63.155 familias, según un relevamiento realizado este año por la organización civil TECHO, que relevó en total unos 2.432 asentamientos en 11 territorios de todo el país, entre ellos en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, pero también en diferentes localidades de Tucumán, Córdoba, Corrientes, Chaco, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta y Rosario.

Desmenuzando cada distrito del conurbano norte, se desprende que en Pilar hay 43 asentamientos donde viven 13.180 familias, donde la mayoría no dispone de los servicios básicos: sólo el 2,9 tiene gas natural de la red pública, mientras que el 94,3% usa garrafa; al tiempo que solo 48,8% tiene acceso a la electricidad pública y un mismo porcetante tiene acceso irregular a esa red. Ninguno de esos asentamientos, en tanto, tiene servicio de cloacas público: el el 74,4 tiene pozo ciego, negro u hoyo, mientras que el 25,6% tiene cámara séptica. Tampoco tienen acceso a agua corrientes: el 79,8% tiene pozo de agua, mientras que el 18,6% tiene una conexión irregular.

En Tigre las condiciones son similares: hay 30 asentamientos, donde viven unas 7640 familias. El 43,3% tiene acceso irregular a la red de agua pública, y solo el 3,3% tiene acceso a la red cloacal pública.

En San Fernando se relevaron 16 asentamientos, donde residen aproximadamente 3.230 familias. Sólo el 6,3% tiene acceso a la red cloacal pública, mientras que el 62,5% lo tiene a través de desagüe pluvial. El 25%, en tanto, tiene pozo ciego. El 81,3% tiene acceso irregular al servicio de energía eléctrica, y el 100% cocina con garrafa. En el 93.7%, por caso, no tiene acceso al agua corriente.

Villa Las Flores, Vicente López. Foto: Guillermo Pardo
Villa Las Flores, Vicente López. Foto: Guillermo Pardo

Vicente López tiene 7 asentamientos con 2525 familias. El 85,3% está conectada a la red pública de agua en forma irregular, sólo el 42,9% tiene cloacas, el 85,7% tiene energía eléctrica en forma irregular y el 100% cocina con garrafa por no tener acceso a la red de gas natural.

En San Isidro, en tanto, hay 16 asentamientos precarios, con 6380 familias. El 81,3% tiene acceso irregular a la red agua pública, solo el 6,3% tiene acceso a la red de cloacas y el 81,3% tiene conexión irregular a la red eléctrica pública. El 93,8% cocina con garrafas.

Escobar, por caso, tiene 26 asentamientos donde viven 7905 familias. El 84,6% tiene perforación o pozo de agua y el 11,5% tiene conexión irregular a la red pública. Ninguna vivienda tiene acceso a las cloacas: el 65,4% tiene pozo negro y el 30,8% desagüe con cámara séptica. El 50% tiene conexión irregular a red pública de energía eléctrica, mientras que el 46,2% accede con medidor propio. El 94,1% usa garrafa para cocinar.

En Malvinas Argentinas hay 31 asentamientos con 4645 familias. Sólo el 9,7% tiene conexión a la red de agua pública, pero en forma irregular, el resto usa agua de pozo o de tanque comunitario. Ninguna tiene acceso a cloacas: el 80,6% tiene pozo negro o ciego y el 19,4% desagüe a cámara séptica. Sólo el 13,6% tiene acceso al servicio de gas y un 81,8% cocina con garrafa.

San Martín, por caso, tiene 40 asentamientos con 29450 familias. Sólo el 5% tiene acceso a la red pública de agua y 82,5% está conectada de forma irregular. Apenas un 12,5% accede a la red cloacal pública, mientras que el 80% accede en forma irregular a la energía eléctrica. El 94,4% usa garrafa.

Villa La Cava, San Isidro. Foto: Guillermo Pardo
Villa La Cava, San Isidro. Foto: Guillermo Pardo

La situación global

Según el Relevamiento actualmente existen, al menos, 2.432 asentamientos, en los 11 territorios relevados, donde viven aproximadamente 650.685 familias. Utilizando la media nacional de 4,6 miembros por cada familia, según el informe, se estima que al menos 2.993.151. personas viven en asentamientos informales, en el territorio donde habita el 67% de la población del país. “El informe busca elaborar un diagnóstico de la realidad de los asentamientos informales en los territorios relevados y aportar información precisa para la generación de políticas públicas que permitan abordar la problemática.” señala Marina Morgan, Directora del Centro de Investigación Social de TECHO Argentina

En relación al acceso a los servicios básicos, el estudio agrega que en el 73% de los asentamientos informales, la mayoría de las familias no cuentan con acceso formal a la red de energía eléctrica, el 98% no cuenta con acceso regular a la red cloacal y en el 95% la mayoría de las familias no tiene acceso al agua corriente. Asimismo, en el 16% de los asentamientos informales la mayoría de las familias bebe agua de pozo y simultáneamente elimina sus excretas a través de un pozo ciego sin cámara séptica, lo cual genera un riesgo sanitario alto.

A esto se le suma que el 60% de los asentamientos se inunda cada vez que llueve y en el 40% no ingresa el camión de basura. Mientras que el 70% de los asentamientos tiene dentro de su barrio o a menos de 10 metros un factor de riesgo (23,3% ribera de arroyo, 16,2% camino de alto tráfico, 15,8% basural, 9,5% torres de alta tensión).

“Estos números continúan mostrándonos que los asentamientos son la máxima expresión de vulneración de derechos humanos y desigualdad en nuestro país. Es un escándalo que a 200 años de la declaración de nuestra independencia existan familias viviendo en estas condiciones. Resolver la problemática de los asentamientos deberá ser prioridad máxima de nuestro país si queremos ser una sociedad justa, democrática, desarrollada y pacífica” sostuvo Virgilio Gregorini, Director Ejecutivo de TECHO Argentina

El informe también identifica los cambios que sucedieron entre el último Relevamiento de Asentamientos Informales en el 2013 y los resultados 2016. “Hemos registrado muy pocos avances. Las políticas de vivienda y hábitat vigentes van por detrás de la problemática, que sigue siendo urgente y de gran magnitud. Es necesario generar políticas estructurales que actúen sobre las causas que dan lugar a la generación de nuevos asentamientos o el crecimiento de los existentes, como las políticas de gestión, producción y regulación efectiva del mercado de suelo” agregó Gregorini.

Sin embargo, la ONG destacó que en el segundo relevamiento se detecta que en 7 de cada 10 asentamientos, los vecinos y vecinas se han organizado para mejorar su barrio y piensan que su rol es organizarse y participar activamente en la toma de decisiones en los procesos de mejora. Así es que 6 de cada 10 de los referentes entrevistados indicaron que la forma de solucionar el problema debería ser a través de la regularización dominial, con acceso a los servicios básicos, con créditos para vivienda y con programas de mejoramiento barrial.

El relevamiento cuenta con una plataforma web para una mejor visualización de los datos, se puede acceder en techo.org.ar/relevamiento.

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