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Foto: Pablo Caprarulo

Se cumplió un mes del asesinato de Víctor González, un albañil que fue víctima del gatillo fácil en un salvaje operativo policial en el barrio La Catanga, en el partido de San Martín, mientras estaba reunido con amigos en la puerta de un kiosco. Un operativo del que participaron al menos 20 móviles de la Policía bonaerense, que cercaron el pequeño asentamiento durante la persecución de un automóvil en el que escapaba un grupo de presuntos delincuentes. Víctor, de 37 años y padre de dos hijos, terminó agonizando en el piso con una bala alojada en el tórax y no fue atendido hasta 40 minutos después, porque los efectivos retuvieron el ingreso de ambulancias. Un mes después, la carátula sigue siendo “averiguación de causa de muerte”, y los policías -identificados- siguen ejerciendo funciones.

“Queremos que se haga Justicia y exigimos que se acelere el trámite. No puede ser que aún no esté la autopsia en el expediente ni hayan llegado las pericias y que no haya ningún policía procesado”, señala a El Argentino ZN Carlos González, hermano de Víctor y uno de los impulsores de la marcha que este viernes realizarán familiares, amigos y vecinos de la víctima, con el acompañamiento de la Campaña contra la Violencia Institucional, hacia los Tribunales Federales de San Martín.

Exigen, precisamente, “que se aceleren los trámites judiciales, que se identifique a los responsables de la represión en el barrio (cuya balacera duró casi 40 minutos) y a los policías que no permitieron el ingreso de las ambulancias para su pronta atención”; pero además, reclaman “que se separe inmediatamente de la fuerza policial a todos los efectivos que intervinieron en el operativo” y “que se detenga prontamente al responsable del homicidio de Víctor”.

El barrio quedó bañado de perdigones.
El barrio quedó bañado de perdigones.

Es que según los testigos, uno de los dos policías que llegaron con el primer móvil sería el autor del asesinato. Según un comunicado de la Campaña, se trata del teniente Carlos Barrio y del oficial Sebastián Melgares, los primeros dos agentes “que se bajaron del primer patrullero que llegó al barrio y que comenzaron a disparar a mansalva”.

“Y aunque hay varios videos en la causa, de vecinos y de las cámaras de seguridad, ninguno fue ni siquiera apartado de la fuerza mientras se avanza en la investigación”, reclama Carlos. Y agrega: “Queremos que se aceleren los trámites, porque sabemos que cuando estos casos se enfrían quedan en la nada, en la impunidad”.

Esa noche del horror, Víctor acababa de llegar de trabajar en una obra y, como había cobrado su sueldo, fue a pagar sus deudas al almacén de la vecina y se quedó en la vereda tomando unas cervezas con amigos. De un segundo a otro, entraron policías disparando a mansalva. Víctor no corrió porque pensó que iba a ser peor: se quedó contra la pared. Minutos después terminó agonizando en el piso.

La balacera duró casi 40 minutos. La primera ambulancia en llegar, al poco tiempo, no pudo ingresar porque la policía se lo impidió. Cuando lograron llevar a Víctor al hospital, ya estaba muerto.

“A un mes de lo ocurrido, aún aguardamos los informes periciales médicos forenses, no está la autopsia, no están las pericias balísticas, y los policías que participaron del operativo aún no fueron imputados”, señalaron desde La Campaña. Y agregaron: “Los responsables de la muerte de Víctor siguen en la calle, armados y con el aval de la Justicia para seguir cometiendo este tipo de delitos con total impunidad”.

La investigación está a cargo de la UFI N° 5 de San Martín, a cargo de la fiscal Ana Armetta.

La marcha se realizará este viernes 28, a las 11.30, desde Coronel Mom y José C. Paz hasta los Tribunales. Es la segunda movilización que realizan para pedir Justicia por Víctor.

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