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La Casa de los Oesterheld, frente a la Estación Beccar. Foto: Guillermo Pardo

“Hace un mes y medio que espero esta noticia”. Mariana Fernández Long se tomó una semana para dar a conocer en las redes sociales la buena nueva sobre la iniciativa por la que viene peleando como cabeza visible de un amplio colectivo de actores sociales. El pasado martes 18, el proyecto de recuperación de la Casa Oesterheld como Museo de la Memoria de San Isidro fue aprobada por la Comisión de Cultura del Congreso de la Nación, como un primer paso institucional de mantener vivo el recuerdo de una familia destruida por la última dictadura cívico militar.

El chalet ubicado frente a la estación Beccar, en apariencia uno más entre tantos, camuflado por los árboles, no sólo inspiró parte de “El Eternauta”, la célebre historieta de Héctor Germán Oesterheld. Las charlas de política, de música, de religión, se sucedían con avidez en el chalet que habitaban Héctor, su mujer Elsa Sánchez y sus hijas Estela, Diana, Marina y Beatriz,que empezó a congregar cada vez más gente. Entre ellos, el papá de Mariana, Miguel Fernández Long, que vivía en la otra cuadra. Empezó a noviar con Beatriz y juntos compartieron un espacio de militancia en la Unidad Básica Ramón Cesaris, en Barrio La Sauce, que inspiró la segunda parte de El Eternauta, escrita ya desde la clandestinidad y publicada en 1976. En mayo de ese año, Beatriz fue secuestrada en Beccar por un grupo de tareas, y la asesinaron unos días después. Sus tres hermanas y su padre corrieron la misma suerte.

En octubre de 2014, El Argentino ZN entrevistó a Miguel frente al chalet de los Oesterheld, y en medio de los recuerdos de los Oesterheld y de su propia historia, planteó el deseo de que ese ámbito de creación artística y discusión política sea declarado un Espacio de la Memoria. “En la parte práctica está lejos de nuestra esfera. Lo que más tenemos a mano es levantar el testimonio oral, transformarlo, y llevar la memoria a los barrios y a la calle”, dijo a este medio por entonces.

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La nota que inspiró el proyecto

“Esa nota fue fundamental para que empezara a tomar forma el proyecto”, cuenta Mariana dos años después. Las palabras de su papá quedaron dando vueltas en su cabeza y decidió ver cuán lejos estaba aquella esfera. Con el apoyo de organizaciones sociales y viejos compañeros del barrio, sobrevivientes de la dictadura cívico militar, se puso al hombro la iniciativa y empezó a transitar el duro camino de plasmar el deseo en ley. “La idea en primer lugar es declararlo Sitio Histórico de la Memoria, pero soñamos con que se convierta en un espacio dinámico para llevar a la práctica ideas concretas”, contaba Mariana a este diario, a cuarenta años del golpe militar.

En el camino de adhesiones, Mariana encontró en la diputada nacional por el Frente para la Victoria Teresa Garcia, y en su asesor Patricio Zalabardo, la pata política necesaria para que avance el proyecto colectivo. Hace un mes y medio, Mariana expuso ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, que preside Juan Cabandié. “Sentí mucho respeto en la exposición: a todos les pareció respetable y razonable. Escucharon un relato súper sensible y poco técnico de la historia desde la mirada de los sobrevivientes”, reconoce Mariana, que esperaba confiada la confirmación que llegó el 18.

Mariana dio a conocer ayer la noticia en las redes sociales: “En 2014 esta idea empezaba a trascender los limites de lo íntimo, cuando El Argentino ZN se hizo eco del deseo de mi viejo, que a su vez no era solo suyo sino también el de sus compañerxs sobrevivientes de la U.B. Ramon Cesaris: Bichi, Rosita, Mantecol, Pirata, Zule, Ricardo, Laura, Celicia, Pelo, la Negrita, Ada, Sarita, Estela, el Negrito, Pucho, Yuyo, Tino, Camote, Goyo, Jorge, el Flaco Alberto, Mafalda y Tito, que ya no están entre nosotrxs pero nos acompañan a cada paso y tantxs otrxs compañeros , familiares y amigxs de las chicas y de Héctor”, escribió Mariana en Facebook. Aquella nota acompaña el proyecto oficial para que se cumpla el sueño de la Casa de la Memoria, algo que nos llena de alegría y orgullo a los que hacemos El Argentino ZN, .

Claro que este es apenas el primer paso institucional de un camino que recién empieza. Falta la aprobación de otras tres comisiones –finanzas, asuntos institucionales y legislaciones-, un giro excesivo teniendo en cuenta que, por lo general, los proyectos se giran a dos o tres comisiones, algo que consensuaron los bloques de diferente color político. Pero esto no afloja la lucha de Mariana, que mientras espera la siguiente notificación, ve como avanza la tarea de señalización, que comenzó con la colocación de la baldosa por la memoria en junio pasado, al cumplirse un año de la muerte de Elsa. “Se está gestionando el pedido de materiales a Nación, para señalizar la esquina. Cada logro es un instante de aliento, porque vemos que en un montón de espacios hay gente trabajando y poniendo su convicción a disposición de cosas más grandes”.

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